El presidente catalán, Salvador Illa, en la inauguración de la nueva sede de AstraZeneca Global en Barcelona, el martesEuropa Press

Política

Illa vuelve a la carga con el cupo catalán pero asume que en 2026 tampoco tendrá Presupuestos

ERC exige avances en la negociación con Montero y pide a Illa que «pise callos»

Cuando Salvador Illa asumió el cargo de presidente de la Generalitat, aseguraba que su gobierno sacaría a Cataluña de una «década pérdida» y desencallaría la situación de bloqueo en la que se encontraba, entre otros motivos, después de que el Ejecutivo de Pere Aragonès no lograse aprobar los Presupuestos. Sin embargo, sus negociaciones con ERC resultaron ser más correosas de lo que esperaba, y 2025 empezó sin acuerdo presupuestario.

Durante todo este año, el equipo de Illa ha venido trasladando un mensaje de confianza en que, esta vez sí, 2026 empezaría con unas nuevas cuentas para actualizar las de 2023, que se han venido prorrogando desde entonces. Sin embargo, a falta de dos meses para que venza este nuevo plazo, el equipo de Illa asume que tras las uvas seguirán sin tener nuevas cuentas.

El motivo es que, una vez resueltas a grandes rasgos las exigencias de los Comunes, los de ERC siguen vendiendo caro su apoyo, y condicionan su apoyo a los Presupuestos a que haya avances significativos en la «financiación singular» para Cataluña, el conocido como ‘cupo catalán’, que es el punto estrella del pacto con el que los republicanos invistieron a Illa.

Este martes, la portavoz de ERC en el Parlament, Ester Capella, pedía a los de Illa que «pisasen callos» en la negociación con el Gobierno, y les ha pedido que dejen de «colaborar» y aumenten el nivel de agresividad. Los republicanos están molestos por cómo están mareando la perdiz los socialistas, y con el papel que juega la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya que consideran que está retrasando los avances en financiación por priorizar su candidatura en Andalucía.

Illa trabaja «intensamente»

Por su parte, desde el gobierno catalán insisten en que siguen trabajando de forma «intensa» para acordar una nueva financiación autonómica. El martes, la portavoz del Ejecutivo socialista, Sílvia Paneque, insistió en que la prioridad no es cerrar un acuerdo lo antes posible, sino que este sea «bueno». Por ello, insistía en que no pueden «acotar un calendario».

Paneque ha recordado que la convocatoria del Consejo de Política Fiscal y Financiera, el marco en el que considera que se debe abordar esta cuestión, depende de Montero. Estaba previsto que tenga lugar a finales de noviembre, pero de momento no hay fecha. Con todo, ante la falta de resultados que ofrecer a ERC, la portavoz sí ha confirmado que es «prácticamente imposible» que haya Presupuestos el 1 de enero, y solo presentarán las cuentas en el Parlament una vez tengan el OK de sus dos socios.

La portavoz de la Generalitat, Sílvia Paneque, durante una rueda de prensaEuropa Press

Cabe recordar que la negociación para aterrizar el cupo catalán cogió velocidad antes de verano, con una comisión bilateral en la que se presentaron las bases del nuevo modelo, pero quedó embarrancada tras las vacaciones. ERC quedó muy descontenta con el documento firmado en julio, ya que no tenía calendario ni garantizaba el principio de ordinalidad, una de las exigencias irrenunciables de los republicanos.

Este martes, el consejero de Presidencia, Albert Dalmau, insistía en una entrevista en TV3 que defenderán «a capa y espada» el cumplimiento de la ordinalidad, que debería permitir que Cataluña reciba en inversiones del Estado una cantidad proporcional a su aportación a la caja común.