Cerdos en una granja en España
Cataluña
Primeras consecuencias económicas de la crisis de la peste porcina: el grupo Jorge prescindirá de 300 trabajadores
Se trata de trabajadores temporales del matadero de Osona
La crisis provocada por el brote de peste porcina africana (PPA) empieza a mostrar sus primeras consecuencias económicas en el sector cárnico. El grupo Jorge prescindirá de 300 trabajadores temporales contratados a través de una ETT, según ha denunciado Comisiones Obreras (CCOO). El sindicato alerta de que este podría ser solo el primer síntoma de un impacto mucho más amplio y reclama una respuesta urgente de las administraciones y de las empresas para evitar una destrucción masiva de empleo.
CCOO ha advertido de que «miles» de trabajadores del sector porcino podrían ver peligrar sus puestos de trabajo si no se actúa con rapidez y coordinación. El sindicato ha solicitado reuniones urgentes tanto con la Generalitat como con el Gobierno para plantear medidas «imprescindibles» ante el brote.
También reclama la activación del ERTE por fuerza mayor, la prohibición temporal de despidos vinculados a la crisis sanitaria y la puesta en marcha de ayudas económicas destinadas a preservar el empleo. «No permitiremos que la situación la acaben pagando los trabajadores», dicen desde el sindicato.
CCOO también ha instado al Gobierno a acelerar acuerdos bilaterales con los países que han impuesto vetos a las exportaciones de porcino, con el objetivo de que acepten el principio de «regionalización» y limiten las restricciones a las zonas afectadas. En la misma línea, pide a la Unión Europea y a la Organización Mundial de Sanidad Animal que los brotes no comporten bloqueos a toda una comunidad autónoma o al país entero, sino únicamente al territorio concretamente afectado.
Ayudas y mensaje de calma del Govern
Ante este escenario de inquietud, la consejera de Economía, Alícia Romero, ha anunciado una línea de ayudas de 10 millones de euros, ampliables hasta 20, para apoyar a los ganaderos afectados por la PPA. Esta medida se enmarca en un grupo de trabajo interdepartamental que también estudia la posibilidad de incorporar fondos europeos. La consejera ha remarcado que, hasta ahora, la línea de emergencia de 50 millones anunciada por el ICF no ha recibido solicitudes.
Pese a las alertas del sindicato, Romero ha asegurado que, a día de hoy, «no ha habido una afectación económica» general en el sector y que la actividad se mantiene con normalidad en restaurantes, agrotiendas y establecimientos turísticos de las zonas afectadas. «Estamos tranquilos y continuaremos monitorizando la situación día a día», ha afirmado.
En cuanto a los 300 despidos, el consejero de Agricultura, Òscar Ordeig, ha pedido «calma y responsabilidad» y ha anunciado reuniones inminentes con empresas exportadoras y mataderos para aclarar la situación. Según ha dicho, es esencial evitar movimientos que «dificulten» un retorno rápido a la normalidad productiva.
Pendientes de Mercolleida
El impacto de la crisis sanitaria también empieza a reflejarse en los precios. La Lonja de Mercolleida, referente para fijar el precio del porcino en todo el Estado, analizará en las próximas horas la nueva situación. Esta semana ya se ha registrado una bajada significativa de 15 céntimos por kilo, una caída que ha supuesto una pérdida estimada de 12 millones de euros para los productores.
Con la sombra de una crisis que podría ser coyuntural, pero intensa, el sector se mantiene en tensión a la espera de nuevas decisiones de la Lonja, de la evolución del brote y de la capacidad de las administraciones y las empresas para contener el impacto sobre el empleo y la competitividad de la industria porcina.