Cines
El cine en catalán apenas interesa a los catalanes pese a la inversión millonaria de la Generalitat
Las películas en catalán sólo alcanzaron en 2025 un 5,47% de la taquilla en Cataluña, a pesar de las cuantiosas subvenciones públicas para producir y exhibir cine en esta lengua
El cine en catalán sigue siendo una opción claramente minoritaria en las salas de Cataluña: en 2025 apenas reunió el 5,47% de los espectadores, uno de cada veinte, según datos de ComScore difundidos por la Agència Catalana de Notícies (ACN).
Esta cuota contrasta con el esfuerzo económico de la Generalitat, que ha puesto en marcha varias líneas de ayudas por valor de millones de euros para financiar el desarrollo de proyectos audiovisuales, la exhibición de películas en catalán y la incorporación de la lengua a nuevos formatos digitales. Pese a esta inyección de recursos públicos, el interés real del público por ver cine en catalán se mantiene estancado y lejos de convertirse en la opción preferente de los espectadores.
Un 5,47% de cuota en 2025
Según datos de ComScore facilitados por el Institut Català d’Empreses Culturals (ICEC) a la Agència Catalana de Notícies (ACN), el cine en catalán cerró 2025 con un 5,47% de cuota de espectadores en las salas del país. Se trata de la segunda mejor cifra de la serie histórica, pero sigue siendo un porcentaje muy minoritario: apenas uno de cada veinte espectadores elige sesiones en versión original, dobladas o subtituladas en catalán.
En términos absolutos, las entradas vendidas para proyecciones en catalán fueron 646.328, lejos del millón de tickets alcanzado en 2024, año excepcional gracias a los éxitos de «Casa en flames» y «El 47». En las últimas tres décadas solo en tres ocasiones el catalán ha superado el 5% de cuota, lo que muestra un crecimiento reciente, pero sobre una base de público limitada.
La apuesta económica de la Generalitat
Mientras tanto, la Generalitat mantiene y amplía un esquema de subvenciones específicas para la creación y difusión de obras audiovisuales en catalán, canalizado sobre todo a través del ICEC y otros organismos de política cultural. Entre las líneas destacadas figura la convocatoria de ayudas al desarrollo de proyectos audiovisuales para 2025, con una dotación global en torno a 1,5 millones de euros y una financiación que puede cubrir hasta el 60% de los costes de desarrollo, con topes de hasta 25.000 euros para largometrajes y documentales y 50.000 para animación.
A ello se suma una línea específica para el fomento de la difusión de cine en versión original, doblada o subtitulada en catalán en salas comerciales, destinada a las empresas exhibidoras que programan títulos en esta lengua. Estas ayudas pretenden compensar el riesgo económico de ofrecer sesiones en catalán en un mercado en el que la oferta y la demanda siguen dominadas por el castellano y el inglés.
La estrategia del Gobierno catalán se extiende también al entorno digital, con subvenciones para la incorporación del catalán en videojuegos y otros productos interactivos, que cubren traducción, doblaje, subtitulación y localización. Esta línea, abierta a finales de 2025, permite que empresas del Espacio Económico Europeo accedan a financiación pública para lanzar al mercado productos en catalán en el periodo 2026‑2027, compatibles con otras ayudas europeas.
Tomadas en conjunto, estas convocatorias suman varios millones de euros destinados a reforzar la presencia del catalán en la producción y exhibición audiovisual, tanto en salas como en plataformas y formatos interactivos. Sin embargo, el impacto en la taquilla cinematográfica se mantiene limitado, como refleja el estancamiento en torno al 5% de cuota de pantalla y el retroceso en número de entradas respecto al pico registrado en 2024.
Un interés social que sigue siendo minoritario
Los propios datos facilitados a la ACN muestran que, pese a este esfuerzo económico sostenido, el cine en catalán continúa siendo una opción minoritaria entre los espectadores catalanes. El crecimiento respecto a las dos primeras décadas del siglo, cuando la cuota rondaba el 3%, indica una cierta mejora, pero no un salto hacia una normalización plena en la cartelera.
Películas como «Wolfgang», el título en catalán más visto en 2025 y uno de los más exitosos de la historia reciente del cine rodado en esta lengua, no logran revertir una tendencia de fondo: la constatación de que la preferencia lingüística del público se inclina mayoritariamente hacia otras opciones, a pesar de las subvenciones. Esta paradoja entre la fuerte inversión pública y la demanda real en taquilla es el dato central que ponen de manifiesto las cifras difundidas por la ACN y las convocatorias oficiales de la Generalitat.