El tren accidentado, a 20 de enero de 2026, en Gelida, Barcelona, Cataluña (España)
Cataluña
La Audiencia de Barcelona mandó investigar en 2021 los «déficits de mantenimiento» en la R4 de Rodalies
Todo ello a raíz de un accidente entre Vacarisses y Vacarisses-Torreblanca que se produjo cuando el tren se encontró con un desprendimiento de tierra. Un pasajero falleció
La Audiencia Provincial de Barcelona acordó en 2021 reabrir y ampliar la investigación judicial sobre el accidente mortal ocurrido en la línea R4 de Rodalies en noviembre de 2018, al considerar que la instrucción inicial no había analizado de forma suficiente el estado de la infraestructura ferroviaria ni las posibles responsabilidades derivadas de su mantenimiento.
El tribunal estimó los recursos presentados por varias víctimas y afectados contra el archivo de la causa dictado por el Juzgado de Instrucción número cuatro de Terrassa, que había atribuido el siniestro a un episodio de lluvias intensas. En su resolución, la Audiencia sostuvo que ese factor, aun siendo relevante, no podía cerrar por sí solo la investigación sin examinar si la infraestructura estaba adecuadamente conservada y preparada para soportar condiciones meteorológicas adversas.
El accidente tuvo lugar el 20 de noviembre de 2018 en el tramo comprendido entre las estaciones de Vacarisses y Vacarisses-Torreblanca, en el Vallès Occidental. El descarrilamiento causó la muerte de un pasajero y dejó decenas de personas heridas, algunas de ellas de consideración, además de provocar importantes daños materiales y la interrupción del servicio ferroviario.
En el auto dictado en 2021, la Audiencia de Barcelona señaló expresamente la necesidad de investigar posibles «déficits de mantenimiento» en la línea R4, una expresión que el tribunal utilizó para justificar la reapertura de diligencias. Las magistradas consideraron que no se había esclarecido si el estado del talud colindante a la vía, los sistemas de drenaje y evacuación de aguas, así como los mecanismos de control y supervisión de la infraestructura, cumplían con los estándares exigibles en el momento de los hechos.
Posibles responsabilidades
La resolución judicial también ordenó identificar el organigrama completo de responsabilidades dentro de Adif, gestor de la infraestructura ferroviaria, con el objetivo de determinar quiénes tenían asignadas las funciones de inspección, mantenimiento y seguridad en ese tramo concreto de la R4. Según la Audiencia, sin ese análisis no era posible descartar eventuales negligencias ni cerrar la causa de forma definitiva.
El tribunal incidió además en que la investigación debía valorar si se habían adoptado medidas preventivas suficientes en un punto de la red ferroviaria que presentaba una especial sensibilidad, y si existían informes previos, advertencias técnicas o actuaciones pendientes relacionadas con la estabilidad del terreno y la gestión del agua en episodios de lluvias intensas.
La Audiencia subrayó que la existencia de un fenómeno meteorológico adverso no excluía, en sí misma, la posible concurrencia de responsabilidades, y recordó que uno de los objetivos de la instrucción penal es determinar si los riesgos previsibles fueron correctamente evaluados y gestionados por los responsables de la infraestructura.
El accidente se produjo cuando el tren de Rodalies que circulaba por la línea R4 se encontró con un desprendimiento de tierras sobre la vía. La acumulación de agua tras las lluvias provocó el colapso del talud situado junto a la línea férrea, lo que hizo que el convoy impactara contra el material desprendido y descarrilara. Varios vagones salieron de la vía, los pasajeros quedaron atrapados en el interior y fue necesaria la intervención de los servicios de emergencia para evacuar a los heridos y restablecer la seguridad en la zona.