Profesionales del Hospital Clínico de Barcelona atienden a un prematuro
Cataluña
La sangre del cordón umbilical, una alternativa más segura para los bebés prematuros extremos
Así se recoge en un estudio impulsado por el Hospital Clínico de Barcelona y el Banco de Sangre y Tejidos
Los bebés que nacen antes de tiempo, antes de las 28 semanas de embarazo, se enfrentan a múltiples dificultades desde sus primeros días de vida. Uno de los problemas más frecuentes es la anemia: entre el 80% y el 90% de estos recién nacidos la desarrollan y muchos necesitan transfusiones de sangre para sobrevivir. Hasta ahora, esas transfusiones se hacen con sangre de adultos, pero un estudio del Hospital Clínico de Barcelona abre la puerta a una alternativa más adaptada a sus necesidades: la sangre del cordón umbilical.
Un ensayo clínico impulsado por el Hospital Clínico y el Banco de Sangre y Tejidos (BST) ha demostrado que es posible y seguro utilizar sangre de cordón umbilical en transfusiones para bebés prematuros extremos. El estudio, realizado entre 2023 y 2025 con 41 bebés, es pionero en España y el segundo de este tipo en el mundo, después de un trabajo previo realizado en Italia.
La clave está en que la sangre del cordón es más parecida a la que tiene el bebé al nacer. Contiene hemoglobina fetal, un tipo de hemoglobina que transporta el oxígeno de forma más adecuada para órganos todavía inmaduros, como los pulmones, la retina o el intestino. La sangre de los adultos, en cambio, puede aportar demasiado oxígeno y provocar complicaciones asociadas a la prematuridad, como problemas de visión, respiratorios o digestivos.
«El estudio demuestra que el procedimiento es viable y seguro, y que el perfil sanguíneo de estos bebés se mantiene dentro de valores más naturales», explica el doctor Miquel Alsina, neonatólogo del Hospital Clínico e impulsor del ensayo. Los resultados confirman los beneficios observados previamente en un estudio italiano publicado en 2025.
Aunque todavía no es una práctica habitual, los investigadores consideran que la sangre de cordón podría convertirse en el futuro en la opción preferente para este tipo de transfusiones. El siguiente paso será un estudio más amplio, con varias maternidades del área de Barcelona y un mayor número de pacientes, que está previsto que comience en 2026, si se consigue la financiación necesaria.
Menos donaciones, más necesidad
Este avance llega en un momento en que las donaciones de sangre de cordón umbilical están en claro descenso. En Cataluña, hace una década se recogían alrededor de 5.000 donaciones al año. En 2025, en cambio, no se llegó a las 1.200. Desde el Banco de Sangre y Tejidos alertan de que esta caída puede poner en riesgo tanto los tratamientos actuales como futuras terapias.
El director del Banco de Cordón del BST, Jesús Fernández, apunta a varias causas: la bajada de la natalidad, el desconocimiento de esta donación entre la población, el impacto de la pandemia y la proliferación de bancos privados. «Las sociedades científicas no recomiendan guardar el cordón para uso propio, porque la probabilidad de necesitarlo es prácticamente nula», recuerda.
Además de ayudar a bebés prematuros, la sangre de cordón umbilical ya se utiliza en trasplantes para tratar enfermedades como la leucemia y se investiga su potencial en otras terapias. Un recurso valioso que, según los expertos, puede salvar vidas y que depende, en gran medida, de la solidaridad de las familias en el momento del nacimiento.