Trenes de Rodalies sin servicio en la Estación de Francia
Cataluña
El gobierno catalán admite que Rodalies está «en un estado lamentable» y no sabe cuándo funcionará bien
La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, habla solo de «avanzar en la estabilización» del servicio
La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha reconocido este martes que la situación de Rodalies es «mucho peor de lo que imaginaban» y ha evitado volver a poner una fecha para la recuperación de la normalidad en el servicio ferroviario, tras una nueva semana marcada por incidencias, cortes y retrasos.
«La situación se tiene que resolver. No se puede alargar más en el tiempo. Se tiene que acabar», ha afirmado Paneque tras la reunión del Consejo Ejecutivo, visiblemente molesta por la evolución de la crisis. La consejera ha asegurado que el Govern se ha encontrado la red «en un estado lamentable», fruto, ha dicho, de «décadas de desinversión» y de una «falta flagrante de mantenimiento preventivo y correctivo».
Paneque ha explicado que el Ejecutivo catalán dio un «voto de confianza» a Renfe, Adif y al Ministerio de Transportes para que el servicio se restableciera esta semana, pero ha admitido que ese compromiso no se ha cumplido. Aunque ha evitado afirmar explícitamente que ese voto de confianza esté roto, sí ha reconocido que ha sido necesario hacer «nuevas llamadas» para exigir soluciones inmediatas.
Sin calendario
En este contexto, la consejera ha renunciado a fijar un calendario concreto para la normalización del servicio y ha optado por un mensaje más prudente. «Ahora hablamos de avanzar en la estabilización de la red y de una recuperación progresiva, que es un planteamiento más ajustado a la realidad», ha señalado, tras admitir que la fecha anunciada la semana pasada no pudo cumplirse.
Paneque ha apuntado directamente a Adif y Renfe, a quienes ha reclamado «acelerar los trabajos» en los puntos críticos detectados durante las inspecciones realizadas en los últimos días. Según ha explicado, estas revisiones han revelado un estado de la infraestructura peor del que conocía el Govern. Pese a las preguntas de los periodistas, ha evitado calificar la situación como resultado de negligencia o dejadez, aunque ha insistido en la gravedad del déficit de mantenimiento.
Para reforzar la coordinación, la consejera ha confirmado que el Govern exigió al Ministerio de Transportes la presencia permanente en Cataluña del secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, con el objetivo de supervisar de cerca los trabajos y coordinar a los distintos actores implicados. Al mismo tiempo, ha justificado la ausencia del ministro Óscar Puente por sus obligaciones en Madrid.
En cuanto al coste económico de la crisis, Paneque ha avanzado que la Generalitat considera que deberá ser el Gobierno quien asuma finalmente la factura derivada de los transportes alternativos y otros sobrecostes. De momento, el ejecutivo catalán está asumiendo los contratos de urgencia, pero ya trabaja para agruparlos en un único expediente y trasladar posteriormente el gasto al Ministerio.
La consejera también ha reconocido el impacto de la crisis en el transporte de mercancías y ha anunciado que el Govern prepara un plan de contingencia específico para el sector, aunque ha subrayado que la prioridad sigue siendo resolver la emergencia en el transporte de pasajeros.