Unos jardineros municipales, en una imagen de archivo
Los jardineros de Barcelona llevarán pulseras inteligentes para evitar tragedias como la del verano pasado
La ciudad licita 1.000 dispositivos para Parcs i Jardins tras la muerte de una trabajadora de limpieza en la ola de calor de 2025 y prepara un simulacro de 50 grados en 2027
El Ayuntamiento de Barcelona pondrá en marcha una prueba piloto para dotar al personal de Parcs i Jardins de pulseras inteligentes que monitorizan la temperatura corporal profunda con el objetivo de prevenir golpes de calor entre los trabajadores expuestos al sol. La iniciativa llega meses después de la muerte, en junio de 2025, de una empleada de los servicios de limpieza municipales durante una ola de calor, hecho que llevó al consistorio a revisar y reforzar los protocolos frente a episodios de altas temperaturas
Pulseras para 1.000 trabajadores antes del verano
Según avanzó en exclusiva El Periódico, el Ayuntamiento ha licitado la adquisición de 1.000 pulseras inteligentes que se distribuirán entre el personal de Parcs i Jardins antes del verano como prueba piloto. Estos dispositivos no se limitan a medir la temperatura ambiental, sino que registran la temperatura corporal profunda, es decir, la que realmente soporta el organismo del trabajador mientras desarrolla su labor al aire libre.
Cuando el sistema detecte un incremento de la temperatura interna que pueda implicar riesgo de golpe de calor, activará una alarma individualizada para cada usuario, diseñada para saltar con tiempo suficiente para que se apliquen medidas preventivas. El objetivo es permitir pausas, cambios de actividad o retirada del puesto antes de que se produzcan episodios graves relacionados con el calor extremo
Refuerzo de protocolos laborales ante el calor
El plan de pulseras se suma a las medidas ya adoptadas por el gobierno municipal para los servicios de limpieza, que incluyen la activación anticipada de los protocolos previstos inicialmente para la alerta naranja (a partir de 37 grados) cuando se alcancen los 34 grados, umbral considerado de alerta amarilla. Además, se ha establecido una pausa de cinco minutos de hidratación por cada hora de trabajo, que se ha extendido al conjunto de las empresas de limpieza que operan en la ciudad.
En el caso de Parcs i Jardins, ya existen procedimientos específicos para episodios de calor intenso, como la limitación de determinadas tareas durante los picos de temperatura y la adaptación de horarios y actividades para reducir la exposición directa. La incorporación de tecnología de monitorización busca dar un paso más en la protección de estos trabajadores, que desarrollan su actividad de forma continuada en la vía pública.
Simulacro de ola extrema de calor a 50 grados
En paralelo a esta prueba piloto, el Ayuntamiento de Barcelona prepara un simulacro de situación de calor extremo con una temperatura teórica de 50 grados centígrados, previsto para el primer trimestre de 2027. Hasta finales de 2026 se realizará un diagnóstico de la situación y una planificación detallada del ejercicio, que servirá para testar la capacidad de respuesta municipal ante un escenario de emergencia por calor.
El simulacro incluirá dos pruebas diferenciadas: una para evaluar sobre el terreno el impacto potencial de una ola de calor extrema sobre la población y los servicios, y otra orientada a coordinar y poner a prueba los distintos dispositivos y servicios municipales implicados. Con estas medidas, el consistorio busca anticiparse a episodios cada vez más frecuentes de temperaturas extremas y minimizar sus efectos sobre los trabajadores y sobre el conjunto de la ciudad.