El secretario general de Junts, Jordi Turull, acompañado de la líder del grupo parlamentario, Mònica Sales, y el portavoz del partido, Josep RiusEuropa Press

Cataluña

Junts acusa a ERC de ceder ante el Govern y de intercambiar «zanahorias» por los presupuestos

Junts quiere que Renfe deje de operar Rodalies

La negociación de los presupuestos catalanes ha entrado en una fase de presión cruzada entre partidos, y este lunes ha sumado un nuevo episodio con la ofensiva pública de Junts contra ERC. Desde la estación de Sants, el secretario general de los postconvergentes, Jordi Turull, ha acusado a los republicanos de aceptar concesiones graduales del ejecutivo autonómico a cambio de avances parciales en las cuentas públicas. Para Turull, Esquerra habría rebajado prioridades estratégicas, como el modelo de financiación o la gestión del IRPF, a cambio de acuerdos puntuales, lo que ha definido como un «intercambio de zanahorias».

Estas declaraciones llegan tras el aviso del líder republicano, Oriol Junqueras, quien el sábado sostuvo que no existen aún «condiciones» para abrir una negociación presupuestaria completa con el gobierno de Salvador Illa si no se garantiza la capacidad de la Generalitat de recaudar el IRPF. Aun así, dejó margen para pactos limitados, como suplementos de crédito. Ese matiz se interpreta desde Junts como una señal de flexibilidad excesiva.

El reproche político de Turull no se limita al contenido fiscal. También cuestiona la orientación ideológica del proyecto presupuestario, al asegurar que el ejecutivo catalán está asumiendo postulados asociados a la etapa de Ada Colau al frente del Ayuntamiento de Barcelona, tras sellar un acuerdo con Catalunya en Comú.

Junts quiere que Renfe deje de operar Rodalies

En paralelo a la crítica parlamentaria, el partido ha lanzado una campaña de visibilidad sobre el terreno. Militantes y cargos han repartido 30.000 panfletos en 63 estaciones de tren para denunciar deficiencias en el servicio ferroviario y exigir responsabilidades políticas. Desde Gerona, el portavoz parlamentario Salvador Vergés ha reclamado que ERC condicione cualquier negociación presupuestaria con los socialistas a la exigencia de un traspaso «100% catalán» del sistema de cercanías en el Parlament.

El foco en el transporte no es casual. Junts pide el cese de la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, y la rescisión del contrato con Renfe, empresa pública que opera el servicio de Rodalies. La formación sostiene que las incidencias recurrentes evidencian fallos estructurales y que el control directo por parte de la Generalitat sería la solución.

El trasfondo político es doble. Por un lado, los presupuestos autonómicos siguen sin mayoría clara, lo que obliga a alianzas variables y aumenta la capacidad de presión de los socios potenciales. Por otro, la pugna entre Junts y ERC por el liderazgo del espacio independentista convierte cada negociación en un pulso estratégico.