El pleno de BarcelonaEuropa Press

Cataluña

El pleno de Ayuntamiento de Barcelona rechaza la propuesta del PP para prohibir el burka en el espacio público

El gobierno de Collboni asegura que su uso es extraordinariamente minoritario en la ciudad y que no existen evidencias que lo conviertan en un problema de seguridad pública

El pleno municipal de Barcelona ha rechazado este viernes una proposición presentada por el Partido Popular que pedía impulsar una ley estatal para prohibir el uso del burca y otras prendas que oculten total o parcialmente el rostro en espacios públicos o de acceso público. La iniciativa solo ha obtenido el apoyo de Vox y fue tumbada por el voto en contra de PSC, Junts, Barcelona en Comú y ERC.

La propuesta instaba al Congreso de los Diputados a tramitar una norma con rango de ley que regulase esta cuestión en todo el Estado, con el argumento de reforzar la seguridad y la convivencia ciudadana, así como de proteger la dignidad, la libertad y la igualdad efectiva de las mujeres. El texto planteaba también que la eventual regulación incluyera excepciones por motivos médicos, laborales, culturales o festivos, y que contemplara un régimen sancionador proporcional, priorizando medidas pedagógicas cuando fuese posible.

El líder del PP en el consistorio, Daniel Sirera, ha defendido la iniciativa asegurando que no se trata de un debate religioso, sino de igualdad. Ha recordado que el gobierno municipal ya rechazó incorporar esta cuestión a la nueva ordenanza de convivencia al considerar que solo podía regularse mediante una ley estatal. A su juicio, el velo integral no es una prenda neutral y su prohibición contribuiría a garantizar los derechos de las mujeres.

Desde Vox han celebrado que el PP asuma una posición que coincide con sus postulados y por este motivo han respaldado sin matices la propuesta.

Amplio rechazo

El rechazo, eso sí, ha sido amplio. Desde Junts, la concejal Carme Lleó ha calificado la iniciativa de «simbólica» y ha acusado a los populares de incoherencia, animándoles a apoyar la proposición de ley que su grupo ha registrado en el Congreso sobre esta materia. Junts ha defendido que su posición es clara en favor de la igualdad efectiva, pero ha rechazado el planteamiento presentado en el pleno.

En nombre del gobierno municipal, la segunda teniente de alcalde, Eugènia Gay, ha sostenido que reducir el debate a una prenda concreta no hará de Barcelona una ciudad más libre, más igualitaria o más segura. Aunque ha expresado su rechazo al burca, ha subrayado que su uso es extraordinariamente minoritario en la ciudad y que no existen evidencias que lo conviertan en un problema de seguridad pública. En su opinión, la respuesta debe centrarse en la educación y en generar las condiciones que permitan una libertad real de las mujeres.

Barcelona en Comú también ha votado en contra y ha criticado que la propuesta pusiera bajo sospecha a mujeres concretas sin que exista un diagnóstico que justifique la medida. ERC, por su parte, ha acusado al PP de utilizar el debate para estigmatizar comunidades y alimentar discursos de confrontación. La concejal Eva Baró ha defendido que prácticas como el uso del burca o el nicab deben superarse, pero a través del empoderamiento femenino y no mediante prohibiciones que, a su juicio, pueden tener efectos contraproducentes.