Edificio que acoge la delegación de la Generalitat ante la UEGeneralitat

La ‘cara B’ de los Presupuestos de Illa: 120 millones para la Hacienda catalana y más dinero para ‘embajadas’

La Generalitat tiene intención de abrir nuevas delegaciones en China, Jordania y Canadá

El gobierno de la Generalitat de Cataluña ha aprobado el proyecto de Presupuestos para 2026, que contempla un gasto total de 49.162 millones de euros, lo que supone un aumento del 10,3 % respecto a 2025 y casi un 23 % más que los últimos presupuestos aprobados en 2023. Las cuentas, presentadas por la consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, destinan una parte importante de recursos a políticas sociales, inversión pública, vivienda y varios capítulos estratégicos que reflejan las prioridades del Govern.

Más recursos para acción exterior

Una de las partidas que más crece es la dedicada a acción exterior y Unión Europea (es la segundo departamento más beneficiado del Govern), dotada con 143 millones de euros, un incremento de más del 50 % respecto a ejercicios anteriores.

Este aumento responde a la voluntad de «reforzar la presencia internacional de Cataluña», con el objetivo de abrir oficinas o delegaciones en el extranjero para atraer inversión, apoyar a empresas locales y proyectar la comunidad en foros económicos y diplomáticos internacionales. De hecho, gracias a este incremento presupuestario, la Generalitat podrá abrir nuevas delegaciones en el extranjero, incluyendo oficinas en China, Jordania y Canadá.

Este impulso presupuestario se enmarca en una estrategia continuada de diplomacia pública que quiere consolidar la presencia catalana fuera de España, aunque la política exterior es competencia del Estado y este enfoque vuelve a reavivar el debate sobre el papel y límites de las representaciones exteriores autonómicas.

Política lingüística: un aumento significativo

Otra partida que destaca es la de Política Lingüística, que recibe 85 millones de euros, casi un 43 % más que en los presupuestos anteriores. Los fondos reforzados están destinados, sobre todo, a impulsar programas de fomento del catalán, ampliar la oferta de cursos para adultos y consolidar el papel del idioma en servicios públicos a través de políticas derivadas del llamado Pacto Nacional por la Lengua.

De hecho, buena parte de ese dinero, más de la mitad, se orientan a cursos de catalán, con el objetivo de aumentar el acceso al idioma para quienes ya viven en Cataluña o se están incorporando recientemente a la comunidad. En definitiva, se trata, tal y como ha asegurado la Generalitat, en potenciar «el uso social del catalán». Este aumento refleja la apuesta del ejecutivo, aseguran desde el Govern, por la «cohesión social» y por garantizar el conocimiento y uso del catalán en toda la comunidad.

Hacienda catalana

Los Presupuestos también incorporan una partida específica para fortalecer la Agencia Tributaria de Cataluña, conocida informalmente como la Hacienda catalana, con más de 120 millones de euros destinados, entre otras cosas, a consolidar recursos humanos y tecnológicos que permitan avanzar en la gestión de tributos propios y cedidos.

Este impulso llega en un contexto en que una de las principales demandas de ERC para apoyar los presupuestos es que la Generalitat pueda recaudar el 100 % del IRPF, algo que de momento no se ha concretado debido a la negativa del Ministerio de Hacienda a ceder esa competencia.

Fortalecer la Hacienda catalana se considera clave, especialmente para los republicanos, para avanzar hacia un modelo fiscal más autónomo, aunque el calendario y el alcance de la recaudación plena de impuestos todavía están pendientes de negociaciones con el Gobierno y de desarrollos legislativos próximos.

Otros capítulos

Más allá de estos capítulos, el presupuesto prevé 4.146 millones de euros en inversión pública, lo que supone un aumento del 45 % respecto a 2023, destinados a infraestructuras, equipamientos y servicios. En vivienda, la partida alcanza los 1.900 millones de euros, la cifra más elevada registrada hasta ahora, con actuaciones centradas en promoción de suelo, ayudas al alquiler y ampliación del parque público. También se contemplan incrementos generalizados en sanidad, educación y derechos sociales, en línea con el discurso del Govern de blindar el Estado del bienestar.

Aunque los presupuestos han sido aprobados por el Govern, todavía no cuentan con el apoyo garantizado en el Parlament. ERC mantiene su «no» a la tramitación mientras no haya avances concretos sobre la transferencia del IRPF, una de sus condiciones clave, y se ha acordado alargar los plazos de negociación para intentar desbloquear la situación antes de la votación de las enmiendas a la totalidad.