Los asistentes a su llegada a la vigésima edición del Mobile World Congress (MWC) en BarcelonaEFE

Cataluña

Los pisos turísticos rozan el lleno en el MWC de Barcelona y alertan de un «colapso» si se eliminan en 2028

  • El sector ha lanzado esta campaña: «¿Vienes a Barcelona para un congreso? Prepárate para dormir en un stand»

  • Alerta que Barcelona podría perder acontecimientos internacionales​

Barcelona encara una nueva edición del Mobile World Congress con cifras de ocupación prácticamente máximas en el sector de los apartamentos turísticos. Según datos de Apartur, la previsión para este año se sitúa en el 91%, con cerca de 29.000 plazas ocupadas por congresistas y el resto por visitantes que coinciden en la ciudad durante estos días.

Para el sector, el MWC es su «Sant Jordi particular»: un pico de demanda que tensiona toda la capacidad alojativa y que, sostienen, evidencia la dependencia de Barcelona de un modelo mixto que combina hoteles y viviendas de uso turístico. «Estamos hablando de mucha gente y de perfiles muy diversos», ha apuntado la directora general de Apartur, Marian Muro, quien subraya que no todos los asistentes al congreso responden a un patrón de alto poder adquisitivo.

El perfil predominante en los apartamentos turísticos durante el congreso es el de delegaciones de empresas, principalmente de Estados Unidos, Reino Unido y Francia, que permanecen en la ciudad entre cinco y seis días, más allá de las fechas oficiales del evento. Buscan, según el sector, flexibilidad, espacios compartidos para reuniones y autonomía logística. De hecho, una encuesta interna de la última edición apunta que nueve de cada diez congresistas que optan por este formato rechazan su eliminación.

El debate de fondo es político y estructural. El Ayuntamiento ha anunciado su intención de suprimir las licencias de pisos turísticos en 2028. Hoy, Barcelona cuenta con 152.320 plazas de alojamiento turístico, de las cuales 58.124 corresponden a viviendas de uso turístico, casi el 40% de la oferta total, aunque representan en torno al 1% del parque residencial.

Según un informe elaborado por PwC a partir de datos municipales, si esas licencias desaparecen, la ciudad pasaría a disponer de 94.196 plazas. En jornadas de máxima afluencia como las del MWC , cuando se estima que se necesitan 146.328 plazas y que más de 77.000 congresistas llegan de fuera y requieren alojamiento, faltarían más de 52.000 camas.

Eventos internacionales, en riesgo

El sector advierte de que esa hipotética reducción comprometería la capacidad de Barcelona para acoger grandes eventos internacionales y mantener su posición en el ranking de la International Congress and Convention Association, donde ocupa el cuarto lugar mundial. También alertan del impacto indirecto sobre restauración, comercio y servicios vinculados al turismo de congresos.

Campaña de Apartur

En este contexto, Apartur ha lanzado una campaña en aeropuertos, estaciones y medios de comunicación con un mensaje directo al visitante profesional: «¿Vienes a Barcelona para un congreso? Prepárate para dormir en un stand». La iniciativa busca visibilizar lo que consideran un riesgo real de pérdida de competitividad frente a otras ciudades europeas.

Mientras el Ayuntamiento defiende la medida como parte de su estrategia de vivienda, el sector reclama diálogo y advierte de que eliminar de golpe el 40% de la capacidad alojativa tensionaría no solo al MWC, sino a los más de 2.000 congresos y eventos que Barcelona acoge cada año, con 734.000 delegados, el 85% internacionales, según datos del Barcelona Convention Bureau.