Melquíades Garrido, tío del exalcalde de Sabadell, Manuel Bustos, será una de las personas que se sienten en el banquillo de los acusados
Cataluña
El tío del exalcalde de Sabadell y dos acusados más reconocen irregularidades en una factura del caso Mercurio
En la Audiencia de Barcelona se juzga la pieza 21, que hace referencia a las obras en un concesionario de coches de Sabadell
El presidente del Gremio de Constructores de Sabadell y tío del exalcalde de la ciudad Manuel Bustos, Melquíades Garrido, y otros dos acusados han reconocido irregularidades relacionadas con una factura por unas obras realizadas en un concesionario de vehículos durante el juicio de la pieza 21 del caso Mercurio, que se celebra en la Audiencia de Barcelona.
Los hechos se remontan a unas obras efectuadas en el concesionario Sitjas Motor, en Sabadell, que inicialmente se realizaron sin declarar. Según ha explicado Garrido durante su declaración, el acuerdo con el propietario del local, Antoni Sitjas, consistía en compensar el coste de esa «obra pequeña» con descuentos en revisiones de sus vehículos personales, en lugar de emitir una factura formal.
Sin embargo, meses después surgió la necesidad de justificar los trabajos ante el Ayuntamiento, que había detectado posibles irregularidades. Fue entonces cuando, según el relato de los acusados, se decidió elaborar una factura para acreditar la obra. El documento se emitió finalmente a nombre de un trabajador autónomo ajeno a los trabajos con el objetivo de evitar un recargo derivado del incremento del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), que ascendía a 1.845,68 euros.
Durante la primera jornada del juicio también han declarado el propietario de la nave, Antoni Sitjas, y el asesor contable José María Caballero. Ambos han admitido que la factura era falsa y que su finalidad era justificar las obras realizadas y evitar costes fiscales adicionales. Tras reconocer los hechos, aspiran a una rebaja de las penas solicitadas por la fiscalía, que reclama hasta tres años de prisión y una multa de 28.000 euros para Garrido, y un año de cárcel y 24.000 euros de multa para los otros dos acusados.
En su declaración, Garrido ha sostenido que intentó encontrar una solución administrativa antes de recurrir a esa fórmula. Ha explicado que consultó a varios trabajadores municipales y que incluso habló brevemente con la entonces teniente de alcalde Montserrat Capdevila, actualmente directora de los Servicios Territoriales de Educación en el Vallès Occidental, quien, según su testimonio, le indicó que estudiaría el caso, aunque finalmente no recibió respuesta.
Ante la falta de una solución clara, el empresario ha afirmado que optaron por buscar a un profesional que emitiera la factura con carácter retroactivo para justificar las obras. Según su versión, la posibilidad surgió de manera informal durante una cena con varios conocidos del sector de la construcción.
A lo largo de la sesión también han declarado varios testigos vinculados al ámbito de la construcción en Sabadell, algunos de los cuales han confirmado que Garrido o su empresa se habían puesto en contacto con ellos para preguntar si podían emitir una factura que acreditara las obras realizadas.
El juicio continuará este miércoles en la Audiencia de Barcelona, donde está previsto que declaren el resto de los acusados en la última jornada del proceso.