Extracto de los contenidos del Plan de Lengua Árabe y Cultura Marroquí
Cataluña
Una asociación acusa «falta de transparencia» en las clases de árabe que paga Marruecos y exige inspecciones
Quiere saber el origen de los fondos que se destinan a estos programas, el perfil de los profesores y si hay supervisión pedagógica
La asociación Aixeca’t-Levántate ha alzado la voz ante lo que considera una preocupante falta de transparencia en la gestión de los programas de enseñanza de lengua árabe en centros educativos de Primaria y Secundaria. La entidad ha solicitado formalmente información tanto al Ministerio de Educación como a diversas administraciones autonómicas, aunque, hasta el momento, no ha obtenido respuesta a cuestiones que considera básicas para garantizar el correcto funcionamiento de estos cursos.
Entre las preguntas planteadas figuran aspectos como el presupuesto destinado a estos programas, el origen de los fondos, los contenidos curriculares impartidos, el perfil del profesorado y los mecanismos de supervisión pedagógica. Sin embargo, según denuncia la asociación, ninguna de las administraciones consultadas ha facilitado estos datos a través de los cauces oficiales de acceso a la información pública.
Aixeca’t-Levántate advierte de que esta falta de respuesta impide verificar si los programas cumplen con los principios que rigen el sistema educativo español, como la neutralidad ideológica y la aconfesionalidad de la enseñanza pública. En este sentido, la organización subraya que no se opone a que el alumnado de origen marroquí pueda aprender su lengua, pero insiste en que esta enseñanza debe circunscribirse estrictamente al ámbito lingüístico.
La entidad alerta del riesgo de que, sin una supervisión adecuada, estos programas puedan convertirse en un canal para la introducción de contenidos de carácter religioso, identitario o territorial que, a su juicio, no corresponden al espacio educativo público ni a la legislación vigente. «La enseñanza de una lengua no puede transformarse en un vehículo de adoctrinamiento», sostienen desde la asociación.
Asimismo, Aixeca’t plantea dudas sobre quién supervisa efectivamente estos cursos y si el profesorado responde exclusivamente a criterios académicos o si, por el contrario, podrían existir perfiles de carácter confesional. También cuestiona la posible existencia de convenios con instituciones extranjeras y la ausencia de información pública sobre los mecanismos de control de los contenidos impartidos en las aulas.
«La escuela pública en España es constitucionalmente aconfesional, y ninguna enseñanza lingüística puede servir como canal indirecto de transmisión religiosa», señalan desde la organización.
Ante esta situación, Aixeca’t-Levántate reclama a las administraciones educativas una serie de medidas concretas: mayor transparencia en la financiación y el diseño de los programas, información clara sobre la formación y selección del profesorado, garantías de que los contenidos se limiten al aprendizaje del idioma y la intervención de la inspección educativa para asegurar el cumplimiento de los principios constitucionales.
La asociación concluye que la transparencia y la supervisión son elementos esenciales para proteger los derechos del alumnado y preservar la neutralidad de la escuela pública, recordando que cualquier programa desarrollado en centros educativos debe ajustarse a los principios de control pedagógico y rendición de cuentas establecidos por la legislación vigente.