Pedro Sánchez, justo a Gustavo Petro el pasado mes de junio en Sevilla
Sánchez deja fuera de su internacional 'progre' de Barcelona a sus aliados separatistas y de izquierdas
Es en realidad un homenaje a sí mismo, en el que líderes internacionales de la izquierda –muchos de ellos en horas bajas– acudirán sin una agenda clara
El Global Progressive Mobilisation, el evento creado por el PSOE y que se celebrará en Barcelona los próximos días 17 y 18 de abril es en realidad un homenaje de Pedro Sánchez a sí mismo en el que líderes internacionales de la izquierda –muchos de ellos en horas bajas– acudirán a Barcelona en un acto sin agenda, ni ponentes, cerrado al público y donde el plato fuerte será la intervención de Sánchez, previsiblemente contra Trump y Netanyahu, y donde los demás dirigentes de la izquierda planetaria asistentes serán meros palmeros.
Actualmente, la agenda de la concentración, concebida como una copia de los encuentros conservadores en Europa o EE.UU. o siguiendo el modelo del «Viva» de Vox, está prácticamente vacía y solo tiene programadas unas pocas actividades y de forma incompleta.
Entre ellas hay un diálogo, organizado por la Fundación Pablo Iglesias, bajo el título Desigualdad salarial y clase trabajadora. El encuentro, previsto para el día 17 de 11:00 a 12:00 de la mañana no tiene ponentes. También está en agenda, a la misma hora, un workshop sobre Guerra cultural: estrategias progresistas para un nuevo discurso sobre la diversidad en Europa. En esta ocasión tampoco hay ponentes anunciados. Ese primer día, también sin speakers previstos, hay una sesión plenaria planificada, de cuatro horas de duración bajo el título: «Movilización». La sesión se presenta como «dedicada a la cooperación, solidaridad, conectado luchas y traduciendo los valores compartidos en una acción coordinada».
Solo para militantes
Del resto del programa a desarrollar durante dos días, a quince días del inicio del encuentro, no hay noticia alguna. El foro se celebra en la Fira de Barcelona, un organismo bajo control público que no ha informado del coste del alquiler del espacio ni de quien lo sufraga.
En todo caso, el acceso al pabellón 8 de la Fira en Gran Vía de Barcelona será restringido, dado que no es posible apuntarse y pagar una cuota sino que en el formulario se solicita la militancia y referencia de la persona que quiere inscribirse. Es por lo tanto un acto destinado solo a elites izquierdosas a nivel mundial, no para bases ni personas interesadas. Los hoteles de Barcelona se frotan las manos con las reservas de las numerosas comitivas progresistas pero que no renunciarán a las exquisiteces ni variada oferta de ocio y gastronomía que ofrece Barcelona.
En el panel sorprenden algunas ausencias flagrantes, como la falta de miembros de la Comisión Europea pertenecientes a la familia socialista, excepto la vicepresidenta española Teresa Ribera. Tampoco hay presencia de miembros del partido Demócrata de EE.UU. ni del partido laborista británico o israelí.
Las figuras del evento –como teloneros de Sánchez– son Petro, Lula, Isabel Allende, Zapatero, Issoufu Mahamadou, expresidente de Niger, la exembajadora de EE.UU. en España en tiempos de Biden, que abandonó la legación sin esperar la llegada de sustituto alguno.
Entre los ponentes e invitados tampoco hay partidos de izquierda socios del PSOE como Sumar, IU, Podemos o fuerzas de izquierdas e independentistas también aliadas de Sánchez como los Comunes, Compromís, ERC o Bildu.