Cartel oficial con el que Palestina promocionó los partidos ante Cataluña y el País VascoRRSS

Cataluña

La Generalitat destinó 300.000 euros al partido Cataluña-Palestina, que no llenó Montjuïc

Así consta en una respuesta del Govern al grupo parlamentario de Vox

El gobierno catalán destinó 300.000 euros públicos al partido amistoso entre la selección catalana de fútbol y Palestina, celebrado en el Estadio Olímpico de Montjuïc, un encuentro que, sin embargo, no logró atraer al público esperado y dejó amplias zonas del estadio vacías.

Así se desprende de una respuesta parlamentaria del ejecutivo catalán al grupo parlamentario de Vox, en la que se detalla que, aunque el partido fue organizado por la Federación Catalana de Fútbol, la Generalitat financió el evento a través de una línea de subvenciones destinadas a la proyección internacional del deporte catalán.

En su respuesta, el Govern subraya de entrada que el Departamento de Deportes no asumió ningún gasto directo en la organización ni en la celebración del partido, al tratarse de una actividad promovida por una entidad privada, la federación. No obstante, matiza que esta entidad, como otras federaciones deportivas catalanas, puede acogerse al sistema ordinario de subvenciones públicas.

En este contexto, el Ejecutivo explica que cada año aprueba un Plan estratégico de subvenciones que incluye distintas líneas de ayuda. Entre ellas destaca el denominado programa A5, destinado a apoyar la organización de competiciones internacionales y la proyección exterior del deporte catalán. Fue precisamente en este marco donde la Federación Catalana de Fútbol solicitó financiación para varios partidos de selecciones catalanas, tanto masculinas como femeninas.

El importe total previsto para este programa ascendía a 551.000 euros, de los cuales finalmente se concedieron 401.000 euros. Dentro de esta cantidad global, el Govern confirma que 300.000 euros corresponden específicamente al partido solidario Cataluña-Palestina, tal y como figura en la resolución de concesión.

La Generalitat insiste en que su papel se limitó a una «implicación institucional y administrativa», propia del sistema de subvenciones públicas, y no a una dirección operativa del evento. Según detalla, el procedimiento se llevó a cabo conforme a las bases reguladoras, con seguimiento técnico y fiscalización, igual que en el resto de actividades federativas subvencionadas.

Además, el acuerdo incluye que este tipo de ayudas responden a planes de actuación previamente presentados por las federaciones, que son evaluados dentro de convocatorias públicas y periódicas. En este sentido, el Govern enmarca el apoyo al partido dentro de una política continuada de fomento del deporte y de su proyección internacional.

No se llenó el estadio

El respaldo económico contrasta, sin embargo, con la respuesta del público. A pesar de que las entradas tenían un precio simbólico de cinco euros, el partido no consiguió llenar el estadio olímpico, con capacidad para más de 50.000 espectadores. Según datos de la propia Federación Catalana de Fútbol, se vendieron alrededor de 30.000 entradas, aunque la imagen final fue la de un recinto con numerosas gradas vacías.

El contraste resulta especialmente evidente si se compara con el encuentro similar disputado días antes entre Euskadi y Palestina en San Mamés, que registró un lleno absoluto y un ambiente mucho más multitudinario.

En Barcelona, en cambio, ni la presencia de jugadores de Primera División ni el carácter solidario del evento lograron movilizar a la afición. Las imágenes del estadio evidenciaron claros huecos en las gradas, incluso en las zonas con mayor concentración de público.