Agentes de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivoMossos d'Esquadra

Cataluña

Cataluña planea destinar policías a los institutos, pero los profesores lo rechazan: «Nadie lo ha pedido»

La Generalitat pondrá en marcha este mes un plan piloto por el que policías de paisano y sin arma estarán presentes en una docena de institutos

El rechazo del profesorado ha sido inmediato. La propuesta de incorporar agentes de los Mossos de Esquadra dentro de los institutos catalanes ha sorprendido a buena parte de la comunidad educativa, que cuestiona tanto el fondo como las formas de una medida que considera ajena a sus necesidades reales.

«Estamos absolutamente estupefactos», afirma Yolanda Segura, portavoz del sindicato USTEC, mayoritario en Cataluña. «No entendemos cómo se les ha ocurrido tirar adelante un proyecto así sin que nadie lo haya pedido y sin pasar por los espacios de negociación», añade.

El plan, adelantado por el diario El País, forma parte del programa EDUSEG, impulsado por el Departamento de Educación en coordinación con la policía catalana. La iniciativa prevé desplegar agentes de paisano y sin arma en 13 institutos, con presencia estable durante toda la jornada lectiva y un espacio propio dentro del centro. Su función será realizar tareas de prevención, mediación y disuasión ante situaciones de violencia.

La prueba piloto arranca este mes en dos centros con alta conflictividad, en el Baix Llobregat y el Vallès Occidental, y se extenderá a otras zonas como Osona, el Urgell o la Alta Ribagorça. Si los resultados son positivos, el modelo podría ampliarse el próximo curso.

Desde el sindicato, sin embargo, consideran que la medida puede tener el efecto contrario al que se busca. «Poner un policía en un centro educativo es una auténtica barbaridad. No genera un clima de convivencia, al contrario: introduce un elemento de control que no corresponde a la escuela», sostiene Segura.

El Departamento justifica la iniciativa en el aumento de incidentes en los entornos escolares. En este curso ya se han registrado más de 5.000 casos de violencia en centros educativos, entre ellos unos 1.700 de acoso escolar, cerca de 800 de violencia machista y más de 500 agresiones. A esto se suma que seis de cada diez docentes aseguran haber sufrido algún tipo de agresión, según datos sindicales.

Reducir ratios

Pese a ello, USTEC insiste en que la respuesta no debe ser policial. «El mosso de esquadra no está dentro del catálogo de recursos que necesita la escuela», subraya Segura, que reclama reforzar las plantillas con educadores sociales, especialistas en educación especial o personal sanitario, además de reducir ratios. La portavoz de este sindicato pone como ejemplo lo ocurrido durante la pandemia: «Cuando se redujeron las ratios, mejoró el clima en las aulas y bajó la conflictividad. Eso demuestra qué medidas funcionan de verdad».

Segura también critica el procedimiento seguido por la Generalitat: «Es muy grave que una decisión con tanto impacto se impulse sin contar con la comunidad educativa. Esto debería pasar por la mesa sectorial e incluso por el Consejo de Educación de Cataluña».

Desde Educación, en cambio, defienden que la medida responde a peticiones de algunos centros que reclaman más apoyo ante situaciones complejas, muchas de ellas originadas fuera del instituto, pero con consecuencias dentro.

La propuesta nace así rodeada de polémica y con división de opiniones. A final de curso, la Generalitat evaluará los resultados de esta prueba piloto para decidir si extiende o no la presencia de agentes en los centros educativos.