El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, hace unos díasLorena Sopêna / Europa Press

Economía

Cataluña dispara la recaudación del impuesto de sucesiones por las restricciones al mercado de la vivienda

La recaudación subió casi un 20 % en el arranque de 2026 en comparación a 2025

La Generalitat de Cataluña ha informado –no sin algarabía, como si fuera una buena noticia– de que la recaudación del impuesto de donaciones y sucesiones se ha disparado los dos primeros meses de este año, hasta alcanzar los 242 millones. El incremento es del 18,9 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, y supone un crecimiento de los ingresos de 39 millones de euros adicionales.

Según el gobierno catalán, el motivo de este incremento de ingresos se debe al «buen funcionamiento del mercado inmobiliario». Sin embargo, la realidad es que el incremento del precio de la vivienda debido a la política restrictiva y el aumento de las donaciones entre familiares es lo que ha permitido al gobierno catalán mejorar aún más sus ingresos.

En Cataluña, según la legislación de la Generalitat, en ejercicio de sus competencias en materia fiscal, los herederos pagan un 30 % en materia de sucesiones: solo Asturias y Aragón tienen un impuesto por este concepto más elevado.

La relación entre el incremento de la recaudación de donaciones y sucesiones y el aumento del precio de la vivienda debido a la caída de la oferta provocada por el errático proceder en el control de precios, anuncio de cierre de apartamentos o laxitud en los desahucios queda de manifiesto cuando se constata que otros impuestos vinculados al mercado inmobiliario, como son el de actos jurídicos documentados (AJD) y el de transmisiones patrimoniales (ITP) también han disparado sus ingresos en los primeros sesenta días de 2026, al crecer un 26,6 % y un 12,7 %, respectivamente.

Pagar dos veces

En definitiva, sus políticas son pagadas por dos veces por los ciudadanos: cuando se encarece el mercado y cuando los vendedores o donadores participan en la transacción. De hecho, el colapso del mercado inmobiliario, si bien está ahogando a la población, está lucrando al gobierno, dado que en diciembre de 2025 la recaudación ya aumentó un 46,1 % en comparación al último mes de 2024, y en todo el año 2025 los ingresos por este concepto crecieron hasta alcanzar los 1.162 millones de euros.

En 2025, la Generalitat de Cataluña logró un récord en recaudación fiscal en todo tipo de figuras fiscales, tanto propias como cedidas, para alcanzar unos ingresos de 6.069 millones de euros, un 9,9 % más que en 2024. En los últimos diez años, la Generalitat de Cataluña ha doblado su recaudación. Desde 2020, los ingresos de la Generalitat han crecido en todos los ejercicios, excepto en 2023, cuando experimentó una caída de 261 millones con relación al año anterior.

Solo en el impuesto de transmisiones patrimoniales los ingresos de la Generalitat en 2025 fueron de 3.263 millones. Este boom de ingresos no ha evitado que la Generalitat cerrara el ejercicio anterior con déficit, y la deuda de la Generalitat se situó en el 28,4 % del PIB.