La consejera de Economía, Alícia Romero, entrega el proyecto de presupuestos al presidente del Parlament, Josep RullEuropa Press

Cataluña

Illa blinda la legislatura con unos presupuestos expansivos pactados con ERC y Comuns

Las cuentas de 2026 elevan el gasto de la Generalitat hasta los 49.162 millones e incorporan casi 4.700 millones en compromisos para vivienda, sanidad, educación y refuerzo de la administración catalana hasta 2030

El Govern de Salvador Illa ha dado este viernes un paso decisivo para garantizar la estabilidad de la legislatura con la aprobación, por segunda vez, del proyecto de Presupuestos de la Generalitat para 2026. Las nuevas cuentas, pactadas con ERC y Comunes, elevan el gasto hasta los 49.162 millones de euros, 4.604 millones más que el gasto ejecutado en 2025 y un 22,8% por encima de los últimos presupuestos aprobados, los de 2023.

La consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, ha entregado el proyecto al presidente del Parlament, Josep Rull, antes de iniciar la ronda de explicaciones con los grupos parlamentarios. El ejecutivo catalán calcula que las cuentas podrán quedar definitivamente aprobadas antes de finales de julio, aunque el calendario podría retrasarse si algún grupo solicita un dictamen al Consejo de Garantías Estatutarias.

El acuerdo presupuestario consolida, en la práctica, la mayoría parlamentaria que ya facilitó la investidura de Salvador Illa. Tras días de negociación con ERC y Comunes, el Govern incorpora compromisos plurianuales por valor de 4.693 millones de euros hasta 2030, de los que 893 millones empezarán a ejecutarse ya en 2026. Buena parte de estas partidas se destinará a políticas de vivienda, reequilibrio territorial, educación y refuerzo de la administración tributaria catalana.

Entre las medidas pactadas figura un Plan de Barrios dotado con 400 millones de euros, un nuevo Pla de Pobles para municipios de menos de 5.000 habitantes con otros 400 millones en cuatro años y un plan de choque para rehabilitar vivienda, que movilizará 630 millones. También se prevé una línea anual de financiación del Instituto Catalán de Finanzas para recuperar pisos vacíos y acabar promociones inacabadas.

Las cuentas incluyen además un fondo extraordinario de 250 millones para compensar el «déficit histórico» del sistema sanitario catalán, 400 millones en inversiones educativas y otros 100 millones para climatizar centros escolares. A ello se suma el refuerzo de la Agencia Tributaria de Cataluña, que recibirá 481 millones adicionales, así como nuevas partidas para universidades, políticas lingüísticas, cultura y justicia.

El proyecto presupuestario también evidencia el incremento estructural del gasto público. Salud volverá a concentrar la mayor dotación, con 13.840 millones de euros, seguida de Educación, con 8.356 millones, y Derechos Sociales, con 4.248 millones. El Govern prevé además ampliar la plantilla pública con casi 6.000 nuevos profesionales sanitarios y más de 4.100 docentes respecto a 2023.

En paralelo, la Generalitat calcula ingresar 1.517 millones más en impuestos, impulsados especialmente por el nuevo gravamen estatal a la banca y por el aumento de la recaudación ligada al mercado inmobiliario. El impuesto de transmisiones patrimoniales crecerá un 30,5%, mientras que sucesiones, patrimonio y actos jurídicos documentados también registrarán fuertes incrementos.

El déficit previsto se sitúa en 329 millones de euros, el equivalente al 0,1% del PIB catalán. Aunque la deuda de la Generalitat sigue rondando los 90.000 millones, el Govern confía en reducir el peso relativo sobre el PIB gracias a la futura condonación parcial del FLA pactada con el Estado.