La terraza del Bar Kibo Brunch, acordonada por la policíaEFE

Seguridad

Cataluña sufre un tiroteo cada cuatro días

En 2025 se registraron un total de 93 sucesos con armas de fuego, un 35 % más que el año anterior

La semana pasada al menos dos tiroteos llegaron a los titulares de la prensa catalana: el miércoles por la noche, los ocupantes de dos coches abrieron fuego contra una terraza con comensales en Viladecans (Barcelona) –sin heridos–, mientras que el jueves una persona resultó herida de bala durante un incidente con armas de fuego en el barrio de Can Puiggener de Sabadell (Barcelona).

Por desgracia, los tiroteos son una noticia recurrente en Cataluña, y han ido en aumento. Así, según datos de los Mossos d’Esquadra, en 2025 tuvieron lugar 93 sucesos con armas de fuego en territorio catalán, un 35 % más que el año anterior. Haciendo la media, se produce un tiroteo casi cada cuatro días. En la mayoría de casos se trataba de disparos al aire, con carácter intimidatorio, pero también hubo siete muertos y 29 heridos de bala.

Además, el número de detenidos por tener o usar armas de fuego también apunta en la misma dirección: en 2025 se detuvo por estos motivos a 293 personas, frente a las 248 de 2024. «Estamos preocupados por estos incrementos», aseguraba el jefe de la Comisaría General de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra, Ramon Chacón, en una entrevista concedida a Catalunya Ràdio.

Drogas y guerras entre clanes

Los analistas de la policía autonómica catalana señalan que la proliferación de las armas de fuego va ligada al tráfico de drogas, y en concreto al auge del cultivo de marihuana, ya que los grupos criminales las usan para intimidar a bandas rivales y para asegurarse el control del espacio, o para proteger las plantaciones de intentos de robo.

Además, en la citada entrevista Chacón apunta a una «socialización» de las armas de fuego: «Los pequeños traficantes ahora también quieren tener, como los grandes». Todo ello formaría parte de una escalada en la violencia intracriminal; es decir, entre criminales, pero no deja de ser un peligro añadido: «Cuando hay un volumen alto de tiroteos –reconoce el jefe de los investigadores– se eleva bastante el riesgo de que terceras personas puedan acabar heridas o muertas».

Algunos de estos enfrentamientos entre criminales, además, se saldan con asesinatos a plena luz del día en lugares concurridos. Es el caso del conflicto abierto entre dos clanes criminales serbios –los Skaljari y los Kavački–, cuya sangrienta batalla se ha saldado con tres muertos en Barcelona y su área metropolitana –y un intento fallido– desde julio del año pasado: el último fue hace apenas un mes, cuando unos sicarios tirotearon a un miembro de los Skaljari en la terraza de un bar de la zona de Diagonal Mar.

Otro elemento que preocupa a los Mossos es que las armas de fuego que se mueven por Cataluña no son solo pistolas, sino que también se ha detectado un número importante de armas largas, e incluso armas de guerra, como fusiles de asalto. Hace dos semanas, la policía autonómica interceptó en la AP-7 un vehículo con una docena de fusiles de asalto modelo AK-74.

En lo que se refiere a este año, entre enero y mayo de 2026, Cataluña suma ya 24 tiroteos, con al menos tres muertos y varios heridos en los incidentes con arma de fuego.