(Foto de ARCHIVO) El inspector de los Bombers de la Generalitat jefe de la expedición del cuerpo a Venezuela, Oriol Corbella, y el jefe del Servicio de Salud Internacional del Hospital Clínic, José Muñoz. 26/6/2026
Los bomberos catalanes, en primera línea en la Venezuela sacudida por el terremoto
Los equipos de rescate catalanes se despliegan en la «zona cero» de Caraballeda
Los especialistas del Grupo de Estructuras Colapsadas (GREC) de los Bombers de la Generalitat, enviados por el Govern de Salvador Illa en respuesta a la petición de ayuda internacional tras los seísmos, se encuentran ya operativos en Caraballeda, en la costa central venezolana, una de las áreas más castigadas por los temblores de magnitud superior a 7 registrados la pasada semana. Durante la jornada del lunes han realizado tareas de triage y clasificación de edificaciones en la parte alta del municipio, para determinar el grado de afectación y el riesgo de derrumbe de cada inmueble antes de autorizar o no el acceso de los vecinos.
Posteriormente, el dispositivo catalán ha sido asignado a una misión específica en un edificio residencial de seis plantas, donde ha llevado a cabo una inspección estructural detallada, analizando pilares, forjados y muros, y verificando posibles desplazamientos o fisuras que pudieran comprometer la estabilidad del conjunto. La prioridad de estos trabajos es evitar nuevas víctimas por colapsos posteriores y contribuir a que la población pueda regresar, con garantías, a sus hogares o, en caso contrario, decretar desalojos preventivos.
El contingente desplazado a Venezuela está integrado por mandos operativos, especialistas en estructuras colapsadas, personal de logística, un sanitario y un piloto de la unidad de drones de los Bombers de la Generalitat, configurando un equipo técnico capaz de actuar de forma autónoma sobre el terreno durante al menos diez días. Los efectivos partieron inicialmente desde Catalunya hacia Madrid, para enlazar con el avión que los trasladó a la ciudad venezolana de Valencia y, desde allí, por carretera hasta La Guaira, donde han establecido su campamento base a unos 30 kilómetros al norte de Caracas.
Según ha explicado el inspector de Bombers y jefe de la expedición, Oriol Corbella, antes de su partida, la misión se centra en el análisis técnico de edificios dañados, la priorización de intervenciones y la identificación de posibles «espacios vitales» en estructuras colapsadas, colaborando con los equipos locales y europeos en las maniobras de rescate de personas atrapadas. El grupo opera en el marco del Mecanismo Europeo de Protección Civil, que ha coordinado la respuesta internacional y solicitado expresamente unidades de evaluación estructural, un campo en el que los bomberos catalanes acumulan experiencia por su trabajo habitual en incendios y derrumbes en territorio nacional.
El doble terremoto que ha golpeado Venezuela ha dejado un balance de más de un millar de víctimas mortales y varios miles de heridos, con localidades como La Guaira y el propio Caraballeda convertidas en epicentro de la devastación, según han informado fuentes internacionales. En esa «zona cero», equipos de distintos países europeos, junto a personal venezolano, trabajan contrarreloj entre escombros, edificios inclinados y servicios básicos colapsados, en un contexto de enorme dificultad por la extensión de los daños y la fragilidad previa de muchas construcciones.La presencia de los especialistas catalanes se suma a la de otros contingentes españoles, como efectivos de bomberos procedentes de Madrid, Barcelona, Córdoba o Málaga, enviados igualmente para apoyar en rescates, tareas de búsqueda con unidades caninas y evaluación de estructuras.