Enfermeras
Cataluña
Las escuelas catalanas incorporarán enfermeras para atender a los alumnos 'in situ'
El Govern extenderá al 50 % de los centros el próximo curso un modelo piloto que ha permitido garantizar la atención sanitaria y reducir las ausencias del alumnado con necesidades médicas.
La imagen de una enfermera recorriendo los pasillos de una escuela dejará de ser una excepción para convertirse, en pocos años, en una realidad habitual en los centros educativos catalanes. La Generalitat ha dado un paso decisivo hacia ese objetivo al anunciar la incorporación progresiva de profesionales de enfermería en las escuelas e institutos para atender al alumnado con necesidades de cuidados sanitarios durante la jornada lectiva.
El anuncio, realizado en Granollers por las directoras generales de Planificación en Salud, Aina Plaza, y de Educación Inclusiva y Bienestar del Alumnado, Susana Tarapiella, llega después de un curso de prueba que ambas responsables califican de exitoso. Durante el año académico 2025-2026, un total de 57 centros educativos del Vallès Oriental y el Maresme han participado en una experiencia piloto que ha atendido a una comunidad de 22.000 alumnos y ha permitido comprobar el funcionamiento de un modelo que el Govern quiere extender al conjunto de Catalunya en el curso 2027-2028.
El cambio supone una transformación importante en la atención sanitaria dentro de las escuelas. Hasta ahora, muchas de estas tareas recaían en personal de monitorización sanitaria, formado específicamente para realizarlas, pero sin titulación sanitaria. Con el nuevo modelo, serán profesionales de enfermería vinculados a los equipos de atención primaria (CAP) quienes asumirán directamente los cuidados dentro de los centros educativos, acompañados por Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAI). De este modo, se garantiza tanto la continuidad asistencial como el acceso a la historia clínica del alumnado.
La medida responde a una demanda reiterada de las familias y de la comunidad educativa. Según ha explicado Susana Tarapiella, muchos padres reclamaban que las curas sanitarias durante el horario escolar fueran realizadas por profesionales sanitarios, una inquietud que, en algunos casos, llevaba incluso a reorganizar jornadas laborales para acudir personalmente al centro cuando sus hijos necesitaban atención médica.
La experiencia piloto también ha permitido detectar con mayor precisión las necesidades reales del alumnado. De los 204 estudiantes identificados con requerimientos sanitarios específicos, 157 presentan necesidades de baja intensidad, como asma o alergias controladas; otros 25 requieren una atención moderada, con seguimiento presencial varias veces por semana para patologías como la diabetes; y 22 necesitan asistencia diaria debido a situaciones de alta complejidad, como el manejo de sondas o botones gástricos.
Más allá de las cifras, Educación subraya que el principal beneficio ha sido garantizar la plena participación de estos alumnos en la vida escolar. Algunos menores que antes debían ausentarse de determinadas clases para recibir cuidados sanitarios han podido completar toda la jornada lectiva gracias a la presencia de personal especializado dentro del propio centro.
La directora general de Planificación en Salud, Aina Plaza, destacó que el proyecto ha permitido dejar atrás un modelo en el que Educación y Salud trabajaban de forma paralela para construir «un único equipo alrededor del niño». Una coordinación que, según ha recordado, recupera mecanismos de trabajo conjunto que ya demostraron su eficacia durante la pandemia.
Tras los buenos resultados y la elevada satisfacción expresada por las familias y los centros participantes, la Generalitat prevé que durante el curso 2026-2027 el nuevo sistema llegue al 50 % de las escuelas e institutos públicos y concertados de Cataluña. Un año después, en el curso 2027-2028, el objetivo es alcanzar la implantación completa en todo el territorio.
Con esta incorporación progresiva de enfermeras escolares, el Govern pretende reforzar uno de los pilares de la escuela inclusiva: que ninguna necesidad sanitaria condicione el derecho de un alumno a participar plenamente en la vida educativa.