Presentación de la iniciativa solidaria «Vacances amb Pau: d’Ucraïna a la Seu d’Urgell»Obispado de Urgell

Iglesia

55 niños de Ucrania pasarán sus vacaciones en los Pirineos catalanes

Sor Lucía Caram impulsa, junto al obispado de Urgell y las autoridades locales, un programa que busca reparar el daño emocional de los pequeños

La Seu d’Urgell acogerá del 12 al 19 de julio a 55 niños y adolescentes procedentes de Ucrania para ofrecerles una semana de descanso y convivencia lejos de la guerra, en el marco del programa solidario «Vacances amb Pau» («Vacaciones en paz»), impulsado por la Fundació del Convent de Santa Clara junto al Obispado de Urgell y las instituciones locales.

Los menores, de entre 6 y 16 años, llegarán acompañados por adultos responsables desde distintas zonas afectadas por el conflicto ucraniano, con el objetivo de vivir unos días de tranquilidad, juego y vida cotidiana normalizada lejos de los bombardeos y la destrucción. La iniciativa busca, de forma muy concreta, que estos niños puedan «recuperar la infancia que la guerra les ha arrebatado», ofreciendo un entorno seguro, estable y acogedor.

Muchos de ellos han sufrido pérdidas familiares, han tenido que abandonar sus hogares o han crecido bajo la amenaza constante de la violencia, lo que ha generado un profundo impacto emocional. Por eso, el programa no se limita a un simple calendario de actividades de ocio, sino que pretende ser un tiempo de reparación interior, de experiencias positivas compartidas y de afirmación de su dignidad como personas.

«Vacances amb Pau» está liderado por la Fundació del Convent de Santa Clara, vinculada a la comunidad religiosa que encabeza Sor Lucía Caram, en estrecha colaboración con el Obispado de Urgell. A este núcleo se suman el Ayuntamiento de la Seu d’Urgell, el Consell General de Andorra y numerosas instituciones, empresas y voluntarios del territorio, que aportan recursos económicos, materiales y humanos.

El programa de «Vacaciones en paz» combina actividades de ocio, visitas culturales y excursiones a la naturaleza, con el objetivo de favorecer el descanso, la convivencia y la recuperación emocional de los niños y adolescentes. Está previsto que conozcan la ciudad y sus principales espacios, como la Catedral de Santa Maria y otros puntos de interés histórico y cultural, además de instalaciones deportivas emblemáticas como el Parc Olímpic del Segre.

Las jornadas incluirán estancias en la piscina municipal, talleres, juegos y salidas al entorno pirenaico, con excursiones a parajes de montaña y a Andorra. El contacto con la naturaleza, el deporte al aire libre y las actividades compartidas con jóvenes y familias locales se conciben como herramientas para disminuir la ansiedad acumulada por años de conflicto, fomentar vínculos de amistad y abrir horizontes de futuro más allá de la experiencia de la guerra.

En la presentación del proyecto, Sor Lucía Caram subrayó que estas vacaciones no van a cambiar el curso de la guerra en Ucrania, pero sí pueden cambiar de manera decisiva la vida de los niños que participarán. La religiosa recordó que, para muchos de ellos, será la primera vez que disfruten de unas vacaciones en paz, sin sirenas antiaéreas, sin refugios improvisados y sin la incertidumbre de no saber qué les espera al día siguiente.

Su mensaje pone el acento en una idea clave: frente a conflictos prolongados, son estos gestos concretos de caridad y justicia los que sostienen la esperanza y evitan que el horror se convierta en normalidad. La iniciativa, además, se inscribe en una larga tradición de acogida promovida por la Iglesia y por la sociedad pirenaica, que ya ha impulsado programas similares con menores de otros contextos de sufrimiento, como el Sáhara.