Alumnos haciendo un examen
Cataluña
Cataluña pierde la comparabilidad de las pruebas PISA por una «incidencia» en la selección de la muestra
La Generalitat investiga por qué más del 23% de los alumnos elegidos quedó fuera del examen, muy por encima del límite fijado por la OCDE
Cataluña no podrá saber si sus alumnos han mejorado o empeorado en las pruebas PISA de 2025. Los resultados que la OCDE hará públicos en septiembre no serán comparables ni con los obtenidos en ediciones anteriores ni con los del resto de comunidades autónomas y países después de que la muestra catalana registrara un porcentaje de exclusiones muy superior al permitido.
El problema no radica en las calificaciones, sino en la composición de la muestra. De los 2.545 alumnos de 15 años seleccionados en 51 centros educativos, 591 fueron excluidos, lo que supone un 23,2% del total, cuando la OCDE recomienda que esa tasa no supere el 5% para garantizar la representatividad de los resultados.
Ante esta situación, el Departamento de Educación y Formación Profesional ha abierto una investigación para aclarar qué provocó la incidencia y depurar el procedimiento seguido durante la organización de las pruebas.
La directora general de Currículo y Desarrollo Profesional, Sònia Fernández Cuenca, ha asegurado que no existe ningún indicio de manipulación de los datos y ha defendido que la Administración ha optado por informar del problema antes de la publicación oficial de los resultados por un ejercicio de transparencia.
Una de las principales hipótesis apunta a la coincidencia en el calendario entre las pruebas PISA, celebradas entre finales de marzo y mediados de mayo de 2025, y las evaluaciones de competencias de 4º de ESO. Ambos exámenes utilizan criterios distintos para determinar qué alumnos pueden quedar exentos, por lo que el gobierno catalán considera posible que algunos centros aplicaran a PISA las normas previstas para las pruebas autonómicas.
La incidencia también coincide con el proceso de reorganización del sistema de evaluación educativa, marcado por la transición del Consejo Superior de Evaluación a la nueva Agencia de Prospectiva de la Educación.
El fallo impedirá elaborar un informe específico de Cataluña comparable con los de años anteriores. Los datos sí formarán parte del informe nacional de España, aunque acompañados de una advertencia metodológica que impedirá utilizarlos para establecer comparaciones con otras comunidades o con la propia evolución del sistema educativo catalán.