La consejera de Educación, Esther Niubó, durante su comparecencia en el ParlamentParlament

Niubó ha negado que el Govern ocultara el error de PISA y ha prometido depurar responsabilidades

  • La consejera de Educación ha defendido que el fallo fue técnico y afectó únicamente a la representatividad de la muestra

  • Junts ha anunciado que pedirá la comparecencia de Salvador Illa y varios grupos han reclamado su dimisión

La consejera de Educación de la Generalitat, Esther Niubó, ha salido este lunes en defensa de la gestión del Govern tras el escándalo de las pruebas PISA 2025. En su comparecencia en el Parlament, ha negado que el ejecutivo que preside Salvador Illa ocultara la incidencia que ha dejado a Cataluña sin resultados propios comparables en el informe internacional de la OCDE. También ha rechazado cualquier intento de manipulación y ha garantizado que, si la investigación detecta responsabilidades, «se depurarán a fondo».

«Aquí no ha habido ningún intento de esconder ni tampoco de manipular nada», ha afirmado Niubó durante su comparecencia en la Comisión de Educación. La consejera ha defendido que, si el ejecutivo hubiera querido ocultar lo sucedido, habría esperado a que la OCDE publicara los resultados en septiembre en lugar de comunicar la incidencia la semana pasada.

Niubó también ha insistido en que el problema detectado no afecta a los conocimientos demostrados por los alumnos ni a la corrección de los exámenes, sino a la representatividad estadística de la muestra. La OCDE establece que el porcentaje de estudiantes exentos no puede superar el 5 % para garantizar la validez de las comparaciones internacionales, pero en Cataluña esa tasa alcanzó el 23,2 %, al quedar excluidos 591 alumnos de los 2.545 seleccionados.

La consejera ha evitado avanzar conclusiones mientras continúan las diligencias informativas abiertas por el Departamento. No obstante, ha apuntado como principal hipótesis la coincidencia temporal entre las pruebas PISA y las evaluaciones de final de etapa de 4.º de ESO celebradas en abril de 2025. Ambas utilizaban criterios distintos para determinar las exenciones y, según ha explicado, esa circunstancia pudo generar confusión en algunos centros educativos, aunque ha insistido en que no pretende responsabilizar a sus direcciones.

Además, ha defendido que la incidencia constituye un caso aislado y ha asegurado que las pruebas realizadas este curso, como PIRLS o las nuevas evaluaciones muestrales de cuarto de ESO, ya se han desarrollado dentro de los parámetros fijados por la OCDE tras reforzar los mecanismos de control. Entre las medidas adoptadas figura la creación de una Comisión de Coordinación de Pruebas y Estudios de Evaluación para reforzar la supervisión de futuras evaluaciones.

Las críticas de la oposición

Las explicaciones de la consejera no han convencido a la oposición. Junts ha acusado al Govern de haber mantenido en silencio la incidencia durante cuatro meses y ha anunciado que solicitará la comparecencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, al considerar que también debe dar explicaciones por lo sucedido. La diputada Anna Erra ha asegurado que Niubó no ha hecho autocrítica y ha cuestionado su capacidad para seguir al frente del Departamento.

El Partido Popular también ha reclamado la dimisión de la consejera y ha acusado al Ejecutivo catalán de utilizar a los docentes como «escudo humano» para eludir responsabilidades. Vox se ha sumado a esa petición y ha insinuado que el Govern pudo intentar evitar que trascendieran unos malos resultados académicos.

ERC, por su parte, ha exigido que la investigación esclarezca toda la cadena de responsabilidades y ha reclamado que el peso del error no recaiga sobre los centros educativos. Los Comunes han pedido una auditoría independiente una vez concluyan las diligencias internas, mientras que la CUP ha reiterado su petición de dimisión de Niubó y Aliança Catalana ha sostenido que el episodio evidencia la pérdida de credibilidad del ejecutivo catalán.

Frente a las críticas, el PSC ha cerrado filas con la consejera. La diputada Gisela Navarro ha defendido que el hecho de que Niubó haya comparecido en el Parlament demuestra que el Govern no ha tratado de ocultar la incidencia y ha subrayado que el Departamento ya ha puesto en marcha medidas para evitar que un episodio similar vuelva a producirse.