Un caballo pasta en un prado de La Molina mientras un deportista pasa en bicicleta
Cataluña
Los aliados de las estaciones de esquí del Pirineo para cuidar las pistas en verano: ovejas, cabras y caballos
Más de 7.000 animales pacen en los prados de hierba que en invierno acogerán a esquiadores y deportistas de nieve
Las seis estaciones de montaña gestionadas por Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC) están llevando a cabo el mantenimiento de las pistas de esquí durante el verano con la ayuda de unos aliados muy particulares: 7.000 animales, entre ovejas, cabras, vacas y caballos, que están pastando en estos espacios entre junio y octubre.
Según informa FGC en un comunicado, esta metodología de ganadería extensiva ayuda a una gestión sostenible del territorio. Se está aplicando en los prados de las seis estaciones agrupadas bajo la marca Pirineu365: La Molina, la Vall de Núria, Vallter, Espot, Port Ainé y Boí Taüll.
En el caso de la Molina, por ejemplo, se trata de más de 3.000 ovejas, pastoreadas por Josep Nicolau, que pernoctan en la zona de los Alabaus: «Contribuimos a preparar el terreno», señala, en declaraciones recogidas por la ACN.
El pastor destaca que las patas finas de las ovejas –a diferencia de otros herbívoros más pesados– preservan el terreno con facilidad. Nicolau va acompañado por tres perros: dos que conducen y controlan el rebaño y un tercero que lo protege de los ataques del lobo. Por la noche, una verja electrificada y un sistema de cámaras de vigilancia se combinan para evitar los robos.
Un método tradicional
La acción del ganado, señalan desde FGC, permite controlar el crecimiento de la vegetación, favorece la conservación de los hábitats naturales, con una mejora de la biodiversidad y la polinización, y ayuda a preservar el paisaje característico de las zonas de montaña.
Unas niñas disfrutan en Vallter junto a unas vacas
El pasto contribuye a conservar una cubierta vegetal estable, protege el suelo frente a los procesos de erosión y favorece que las pistas lleguen a la temporada de invierno en condiciones óptimas. Los animales dejan el espacio «rasurado», en palabras del presidente de FGC, Carles Ruiz, y su acción «facilita una mejor distribución y compactación de la nieve en invierno».
Durante estos meses, los rebaños de ovejas y demás animales conviven con los turistas que se acercan al Pirineo catalán en busca de aire fresco, deportes de montaña y paseos lejos de las aglomeraciones.