Daniel Sirera, concejal del PP, mostrando el libro en blanco como balance de tres años de mandato en Barcelona de CollboniCedida

El PP exige a Collboni que se pronuncie sobre la tragedia de Ceuta y convoque un minuto de silencio el 2 de septiembre

Daniel Sirera reclama una investigación independiente sobre la actuación del Gobierno y denuncia la falta de previsión ante la entrada masiva de finales de julio

El grupo municipal del PP en Barcelona quiere que el Ayuntamiento se pronuncie sobre la crisis migratoria que vivió Ceuta a finales de julio. Su presidente, Daniel Sirera, ha presentado este lunes el manifiesto «Ceuta no está sola», con el que reclama al alcalde, Jaume Collboni, que haga pública la solidaridad de Barcelona con la ciudad autónoma y convoque un minuto de silencio frente al consistorio el próximo 2 de septiembre, coincidiendo con el Día de Ceuta.

El documento sitúa el origen de la petición en los acontecimientos de los días 30 y 31 de julio, cuando, según los datos recogidos por los populares, unas 72.000 personas cruzaron o intentaron cruzar irregularmente la frontera desde Marruecos. El episodio, recuerda el manifiesto, dejó al menos 96 fallecidos a ambos lados de la frontera y desbordó tanto los servicios públicos como la capacidad asistencial de Ceuta.

Sirera pone especial énfasis en la situación de mujeres y menores que quedaron en una situación de especial vulnerabilidad tras la entrada masiva. El PP deja claro que la Policía Nacional había registrado hasta el 18 de agosto once denuncias de menores marroquíes por presuntas agresiones sexuales y reclama que se esclarezcan los hechos y que las víctimas reciban asistencia médica, psicológica, jurídica y social.

El dirigente popular considera que el Gobierno de Pedro Sánchez debe dar explicaciones y reclama una investigación «completa e independiente» para determinar qué información recibió el ejecutivo antes de la crisis, qué decisiones adoptó y cómo funcionó el dispositivo de seguridad desplegado en la frontera. Sirera sostiene que los sindicatos de los trabajadores fronterizos ya habían advertido del incremento de las llegadas y del riesgo de una entrada masiva.

A juicio del presidente del grupo municipal popular, la respuesta del Gobierno llegó cuando la situación ya se había desbordado. Por ello, reclama que se determinen también las posibles responsabilidades políticas y que se adopten medidas para evitar que Ceuta vuelva a afrontar una emergencia de estas características sin los medios suficientes.

El manifiesto también dirige sus críticas hacia Marruecos. Sirera considera que España debe exigir al país vecino un mayor control de su territorio y una cooperación efectiva para evitar nuevas concentraciones masivas junto a la frontera. Los populares reclaman además colaboración entre ambos países para identificar los cadáveres, facilitar las pruebas de ADN y permitir que las familias puedan recuperar a sus familiares fallecidos.

El PP de Barcelona vincula esta posición con la necesidad de una política migratoria que combine el control fronterizo con la protección de las personas. El documento defiende una inmigración «ordenada, legal, segura y coordinada» con la Unión Europea y sostiene que la solidaridad y la defensa de las fronteras no son incompatibles.

La petición concreta a Collboni se articula en cuatro puntos: que Barcelona muestre públicamente su solidaridad con Ceuta, que condene las agresiones sexuales denunciadas y reclame protección para las víctimas, que inste al Gobierno a esclarecer lo ocurrido y refuerce la frontera y, finalmente, que el 2 de septiembre convoque un minuto de silencio ante el Ayuntamiento.

Sirera considera que Barcelona no puede permanecer al margen de lo sucedido en la ciudad autónoma. El PP quiere convertir así el Día de Ceuta en una jornada de respaldo institucional desde la capital catalana, con un mensaje que, además de recordar a las víctimas, pone el foco en la gestión de la frontera y en las responsabilidades políticas derivadas de la crisis.