La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, y la consejera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, durante una rueda de prensa este miércoles en BarcelonaEuropa Press

Cataluña

La Generalitat crea un gemelo digital de las carreteras de Barcelona para anticiparse a los atascos y las incidencias

El proyecto permitirá monitorizar en tiempo real 326 kilómetros de vías por las que circulan cada día más de 800.000 vehículos y cuenta con una inversión de 7,1 millones de euros

La Generalitat quiere llevar la gestión del tráfico del entorno metropolitano de Barcelona a un nuevo nivel con una réplica virtual de su red viaria. Los departamentos de Territorio e Interior, junto con el Servei Català de Trànsit, han presentado este miércoles el proyecto para crear un «gemelo digital» de 326 kilómetros de autopistas y carreteras interurbanas que permitirá analizar en tiempo real lo que ocurre en las vías y anticiparse a posibles incidencias.

La herramienta pretende convertirse en una especie de laboratorio virtual de la movilidad metropolitana. El sistema integrará en un único modelo información procedente de cámaras, contadores de vehículos y otros dispositivos de control, pero también datos procedentes de teléfonos móviles, vehículos conectados y otras tecnologías de big data. A todo ello se incorporarán herramientas de inteligencia artificial para analizar la información y facilitar la toma de decisiones.

La inversión prevista asciende a 7,1 millones de euros y el contrato tendrá una duración de 36 meses. El ámbito de actuación no es menor: por esta red circulan diariamente más de 800.000 vehículos, de los que unos 90.000 son pesados, aproximadamente el 11% del total.

La consejera de Interior, Núria Parlon, ha explicado que el objetivo es que la representación virtual de las carreteras permita no solo reaccionar ante los problemas cuando ya se han producido, sino también anticiparse a ellos. El sistema podrá utilizarse para estudiar diferentes escenarios, evaluar las consecuencias de determinadas decisiones y prever cómo puede evolucionar el tráfico ante una incidencia.

Una réplica virtual de la red viaria

El proyecto permitirá construir una representación digital de las principales vías de acceso al entorno metropolitano de Barcelona, incorporando información sobre los equipamientos y sistemas existentes. De esta manera, la Administración podrá disponer de una visión global de la red y combinar datos que hasta ahora se gestionaban mediante herramientas independientes.

La Generalitat considera precisamente esta integración uno de los principales avances del proyecto. Los sistemas de gestión de las carreteras han utilizado tradicionalmente diferentes tecnologías para recoger información y tomar decisiones. El gemelo digital pretende unificarlas y añadir nuevas fuentes de datos para disponer de una fotografía mucho más completa y actualizada de la movilidad.

La portavoz del Govern y consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha definido el proyecto como un «punto de inflexión» y ha destacado que no se trata simplemente de incorporar una nueva herramienta tecnológica. Según ha defendido, supone modificar la forma de gestionar la red viaria al integrar por primera vez todos los sistemas de control en un mismo modelo.

La aplicación tendrá utilidad tanto para decisiones estratégicas como para actuaciones más inmediatas. Permitirá estudiar la evolución de una carretera, simular diferentes situaciones y valorar de antemano las consecuencias de determinadas actuaciones sobre el tráfico.

El gemelo digital forma parte del Programa de carreteras conectadas e inteligentes de la Generalitat, incluido a su vez en el Pacto Nacional para la Movilidad Segura y Sostenible y en la estrategia RIS3CAT 2030. El programa prevé una inversión global de 66,3 millones de euros hasta 2030.

El objetivo del Govern es que en 2027 haya 190 kilómetros de carreteras conectadas en ejecución. Entre las próximas actuaciones figuran dos corredores inteligentes en la C-31 y la C-32 sur, entre Castelldefels y L'Hospitalet de Llobregat, que sumarán 19 kilómetros.

En estos tramos se instalarán 19 dispositivos de comunicación para vehículos y cuatro sensores destinados a medir la calidad del aire. La intención es preparar estas carreteras para un modelo de movilidad cada vez más conectado y, a medio plazo, para la llegada de vehículos con mayores capacidades de conducción autónoma.

El proyecto del gemelo digital supone así un paso más en esa estrategia: utilizar los datos disponibles para conocer mejor cómo se mueve una red que soporta diariamente cientos de miles de desplazamientos y, sobre todo, intentar que las administraciones puedan actuar antes de que una incidencia termine convirtiéndose en un gran problema de tráfico.