La portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras
Los socios independentistas de Sánchez aprovechan la crisis de Ceuta para lograr las competencias en inmigración
Desde la Generalitat, Salvador Illa ha hecho oídos sordos a las peticiones de Junts y ha ofrecido a Cataluña para acoger menores
Tradicionalmente el independentismo catalán ha simpatizado y apoyado públicamente las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta, Melilla y las Islas Canarias, no obstante, aunque hoy tengan gracias a Pedro Sánchez las llaves del Boletín Oficial del Estado, su objetivo político es la desaparición de España como nación.
En esta nueva crisis Junts ha aprovechado la coyuntura para desempolvar una petición que Sánchez concedió verbalmente, pero que jamás se ha materializado, como el traspaso de política de inmigración y control de fronteras a la Generalitat de Cataluña.
Ahora, Miriam Nogueras, portavoz de Puigdemont en el Congreso, ha anunciado la presentación de una iniciativa parlamentaria, en forma de ley, para que dicha transferencia se ejecute. Inicialmente el traspaso fue aceptado por el gobierno, pero Podemos acusó de racista a Junts y se opuso, aunque luego rectifico a medias. La mismísima Generalitat, en manos del partido socialista, pidió tiempo alegando falta de efectivos policiales y otros recursos para implantar la transferencia.
Desde Junts, conscientes de que necesitan el apoyo de los de Montero y Belarra para que la ley prospere, con el fin de facilitar que Podemos de su brazo a torcer y que en esta ocasión vote a favor del proyecto de Ley ha reducido el preámbulo del texto legislativo presentado. Dichos matices no parecen haber convencido, por ahora, a los morados dado que Belarra ha afirmado que la propuesta de Junts se basa en «una gestión migratoria que tiene un enfoque en la seguridad».
El gobierno Sánchez y sus terminales mediáticas llevan meses haciendo una política de equilibrios en sus declaraciones para evitar tachar a Junts de racista mientras si lo hacen con el PP o VOX.
Puigdemont y los suyos, enfrascado en una lucha abierta con Silvia Orriols para evitar que esta le substituya en las preferencias de los votantes separatistas está utilizando la crisis de Ceuta para marcar perfil antiinmigración, primero afirmaron que se negaban a que Cataluña acogiera a ningún menor procedente de Ceuta y luego han registrado la iniciativa para ejecutar la transferencia de competencias en materia de inmigración. Desde Junts dicen que «no van contra los menores si no contra la gestión del gobierno».
Mientras Orriols, líder de Aliança Catalana, usa las redes para acentuar su perfil y ganarle votos a Junts. Entre otras cosas ha escrito: «Agresiones sexuales a menores, fundamentalismo religioso, cuchilladas, brotes de sarna, tuberculosis... Esto que entra por Ceuta no es multiculturalidad, es multi peligrosidad».
Desde la Generalitat, Salvador Illa ha hecho oídos sordos a las peticiones de Junts y ha ofrecido a Cataluña para acoger menores y algunas fuentes cercanas al gobierno catalán han recordado que Junts no tiene capacidad alguna para frenar la llegada a Cataluña de menores procedentes de Ceuta.
Canarias en la comunidad que acoge a un mayor número de menores no acompañados. Os datos oficiales sitúan en el archipiélago a 5.800. Andalucía, Madrid y Cataluña albergan a 2.600, 2.400 y 2.200 respectivamente. Desde Junts alegan que los centros de acogida catalanes están por encima de su capacidad.