Salvador Illa durante la grabación del mensaje
Cataluña
Illa reivindica una Cataluña «de un solo pueblo» y reclama unidad para afrontar los retos pendientes
El presidente de la Generalitat apela a la «confianza» en Cataluña y sitúa la financiación, la vivienda, la educación y las infraestructuras entre sus principales desafíos
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha apelado a la unidad y a la convivencia en su mensaje institucional con motivo de la Diada de Cataluña. El dirigente socialista ha reivindicado una Cataluña «de un solo pueblo», ha defendido que «nadie es más catalán que nadie» y ha reclamado renovar la confianza en el «país», en sus instituciones y en sus ciudadanos.
En un discurso pronunciado desde el Palacio de la Generalitat, Illa ha presentado la Diada como una jornada para celebrar el pasado, pero también para decidir «qué queremos ser y hacia dónde queremos que avance Cataluña». El presidente catalán ha asegurado que la comunidad autónoma tiene capacidad para convertirse en «la avanzadilla» del bienestar, la prosperidad y la democracia y ha recuperado para ello unas palabras pronunciadas por Josep Tarradellas a su regreso a Cataluña.
Illa ha defendido que Cataluña debe «alzar la mirada» y dejar de «mirarse el ombligo» para afrontar los grandes desafíos internacionales. Entre ellos ha situado la seguridad y la autonomía de Europa, la guerra de Ucrania, la expansión de la inteligencia artificial y las consecuencias del cambio climático.
En este contexto, el presidente de la Generalitat ha situado a Cataluña «al lado de la paz y de los valores fundacionales de la Unión Europea» y ha defendido una tecnología al servicio de la dignidad de las personas. También ha reivindicado que la lucha contra el cambio climático debe estar guiada por la ciencia.
Llamamiento a la unidad
Pero el núcleo más político del discurso ha llegado al abordar los problemas internos de Cataluña. Illa ha reclamado «la misma unidad de país que sabemos alcanzar cuando hace falta» y ha señalado expresamente cuatro ámbitos que, a su juicio, no han recibido durante demasiado tiempo los recursos ni la prioridad necesarios: la educación, las infraestructuras, el acceso a la vivienda y el nuevo modelo de financiación autonómica.
«Si cada uno se limita a su propio interés, Cataluña pierde. Si todos pensamos y actuamos en el conjunto del país, Cataluña gana», ha afirmado.
El presidente también ha reivindicado la necesidad de elevar la «exigencia y excelencia colectivas» y ha recurrido a distintos ejemplos de profesionales, investigadores, estudiantes y trabajadores para presentar una Cataluña vinculada al progreso y a la innovación. Entre ellos ha citado a los investigadores de Vall d'Hebron y Germans Trias, los trabajadores de la planta de Martorell que fabrican el primer coche eléctrico «100% europeo», el parque fotovoltaico de Alcarràs o el futuro centro de datos e inteligencia artificial de Flix.
La convivencia ha ocupado otro de los principales bloques del mensaje. Illa ha asegurado que Cataluña «somos y queremos continuar siendo un solo pueblo» y ha definido la nación como «el consenso renovado de la ciudadanía a favor de la convivencia y del bien común».
En esta línea, ha reivindicado una Cataluña diversa y ha mencionado expresamente a personas procedentes de Andalucía, Extremadura, Marruecos o Colombia que, según ha señalado, se sienten hoy catalanas «de pleno derecho». «Nadie es más catalán que nadie. Cataluña somos todos y todas», ha proclamado.
Illa también ha advertido contra cualquier amenaza a la convivencia y ha asegurado que «el odio no tiene cabida» en Cataluña.
El presidente de la Generalitat ha cerrado su mensaje con una declaración de confianza en el futuro: «Cataluña lo tiene todo para que le vaya bien». Illa ha situado como objetivo convertirla en «el mejor lugar de Europa» para vivir, convivir, estudiar, trabajar, invertir, crear, emprender, amar y soñar.
«La Diada es una invitación a hacerlo juntos», ha concluido, con una apelación a construir ese proyecto «barrio a barrio, pueblo a pueblo y ciudad a ciudad».