Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, a su salida del Juzgado© Europa Press

Caso Andic

La jueza del caso Andic pide a los Mossos que investiguen las llamadas y gastos de Jonathan en Ecuador

El primogénito de Isak Andic sostiene que le robaron el móvil en Quito

La jueza de Martorell (Barcelona) que investiga la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, ordenó el pasado mes de julio a los Mossos d’Esquadra un informe detallado sobre el viaje que Jonathan Andic –el hijo mayor del empresario, investigado como presunto autor del homicidio de su padre– realizó a Quito. Según la defensa de Jonathan, en la capital de Ecuador perdió su teléfono móvil.

Según ha adelantado El País este jueves, la magistrada ha ordenado a la policía autonómica que averigüe los gastos con tarjeta de crédito que realizó Jonathan en las 48 horas que duró el viaje, así como el registro de las llamadas telefónicas que realizó y si accedió a la aplicación específica de los iPhone que permite rastrear el dispositivo en caso de haberlo perdido.

El viaje a Quito tuvo lugar entre el 24 y el 26 de marzo de 2025, cuatro meses después de la muerte de Isak Andic durante una excursión a la montaña, en Montserrat. La versión que maneja la defensa de los Andic es que a Jonathan le robaron el teléfono en una plaza pública de Quito. No presentó denuncia, pero se lo explicó a su secretaria en Mango.

Cabe recordar que la desaparición del móvil «en extrañas circunstancias» era uno de los indicios recogidos en el auto de prisión provisional dictado por la jueza en mayo, tras la detención del primogénito de la familia. Jonathan quedó en libertad tras depositar la fianza de un millón de euros que había pedido la Fiscalía.

Los Mossos advertían que la desaparición del iPhone en marzo de 2025 «coincide con la información dada por los medios de comunicación de la reapertura del expediente judicial». Lo que sospechan los investigadores es que el viaje a Quito habría sido una maniobra para hacer desaparecer el móvil, haciendo imposible recuperar mensajes comprometedores que pudiera albergar el terminal.

La policía autonómica constató que la aplicación cuenta-pasos del móvil de Jonathan no se activó el día en el que cogía su vuelo a Ecuador, y tampoco una vez en su destino. El hijo del fundador de Mango ya había pedido un nuevo iPhone a la empresa meses antes, aunque no lo recogió hasta después del viaje a Quito. Este nuevo teléfono es el que entregó a los Mossos cuando se lo requirieron.

La defensa, por su parte, rechaza que sea «extraño» que a uno le roben el móvil en una plaza de Quito, y niegan que Jonathan Andic borrase contenido de su móvil. Tampoco ven nada sospechoso en la rapidez con la que despachó sus asuntos en Quito, ya que ven habitual que altos directivos tengan que viajar a un lugar remoto «para reuniones muy puntuales de horas, que requieren de su presencia física», y rechazan que el viaje fuese una reacción apresurada a las noticias en los medios, porque se produjo 20 días después de estas.