Cordón policial de la Guardia Urbana de Barcelona, en una imagen de archivoEuropa Press / David Zorrakino

Cataluña

Barcelona equipará todos los coches de la Guardia Urbana con detectores de armas blancas

El alcalde de Barcelona ha anunciado esta medida tras los cinco apuñalamientos de este fin de semana

El Ayuntamiento de Barcelona reforzará los medios de la Guardia Urbana para detectar armas blancas en la vía pública. El alcalde, Jaume Collboni, ha anunciado que todos los vehículos patrulla del cuerpo dispondrán de palas detectoras de armas, una medida cuyo presupuesto ya ha sido aprobado y que se incorporará con la renovación de la flota municipal prevista para el próximo año.

Actualmente, la Guardia Urbana dispone de 96 de estas palas. A ellas se sumarán las que equiparán los 184 nuevos vehículos que está previsto incorporar a la flota. El objetivo, según ha explicado Collboni, es aumentar los recursos policiales destinados a la prevención y facilitar la detección de armas durante las actuaciones de los agentes.

El anuncio llega después de un fin de semana especialmente violento en Barcelona. Cuatro incidentes relacionados con armas blancas han dejado cinco personas heridas en distintos puntos de la ciudad, algunos de ellos con participación de menores. Unos episodios que se suman a los tiroteos registrados durante los últimos meses y que han vuelto a situar la seguridad en el centro del debate político de la ciudad.

Collboni ha condenado los apuñalamientos y ha advertido de que el Ayuntamiento no permitirá que este tipo de violencia se convierta en algo habitual. El alcalde ha asegurado que se pondrán «todos los recursos disponibles y más» para evitar que estos episodios terminen normalizándose, especialmente entre los jóvenes.

Críticas de la oposición

La respuesta municipal, sin embargo, no ha cerrado el debate. Los grupos de la oposición han reclamado al alcalde que vaya más allá y han cuestionado la política de seguridad del Ayuntamiento.

El líder de Junts en Barcelona, Jordi Martí Galbis, ha acusado a Collboni de haber fracasado en las políticas de prevención y seguridad y ha denunciado una supuesta «degradación» de la ciudad. Para Junts, la sucesión de apuñalamientos y tiroteos evidencia que el Ayuntamiento debe incrementar su capacidad de respuesta.

El PP también ha reclamado más presencia policial en las calles, tanto de la Guardia Urbana como de los Mossos de Esquadra. Su líder en Barcelona, Daniel Sirera, ha criticado la actuación del gobierno municipal y ha extendido las críticas a la Generalitat por su pasividad.

Desde Vox, Gonzalo de Oro ha vuelto a reclamar que la Guardia Urbana disponga de pistolas Taser. La propuesta está pendiente de avanzar en el Ayuntamiento y el partido considera que los agentes necesitan más herramientas para intervenir ante situaciones violentas.

También desde los grupos de izquierda se han planteado medidas adicionales, aunque con otro enfoque. BComú ha defendido que existe consenso municipal para reclamar al Gobierno un endurecimiento de las penas por la tenencia de armas blancas y de fuego y ha pedido a Collboni que impulse cambios legislativos junto a la Generalitat y el ejecutivo de Pedro Sánchez.

ERC, por su parte, ha puesto el foco especialmente en los menores implicados en este tipo de incidentes. Los republicanos consideran necesario revisar las medidas de acompañamiento y prevención dirigidas a adolescentes y han calificado de «intolerable» que haya menores que circulen por Barcelona con armas blancas.