Un coche de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivoEuropa Press

Lérida vuelve a vivir una batalla campal con machetes y catanas: cinco heridos y un detenido

Una quincena de personas, la mayoría de origen pakistaní, se ha enfrentado de madrugada en la plaza dels Pagesos y dos de los heridos han tenido que ser operados

La violencia ha vuelto a irrumpir en las calles de Lérida. Cinco personas han resultado heridas este miércoles de madrugada en una pelea multitudinaria en la plaza dels Pagesos, un enfrentamiento en el que, según los Mossos de Esquadra, se han utilizado armas blancas, machetes, catanas y palos. Dos de los heridos han tenido que ser trasladados al Hospital Universitario Arnau de Vilanova, donde han sido intervenidos quirúrgicamente.

El aviso se ha recibido alrededor de las seis de la mañana, cuando un grupo de personas se ha enfrentado en esta zona de la ciudad. La pelea se ha desplazado posteriormente hacia el Turó de Gardeny, mientras los participantes abandonaban el lugar. Los Mossos han abierto una investigación para esclarecer lo ocurrido y localizar a los implicados. La policía autonómica ha detenido a uno de los presuntos agresores.

Según ha explicado el alcalde de Lérida, Fèlix Larrosa, los investigadores tienen identificados a «prácticamente todos» los participantes, alrededor de una docena. La pelea se habría iniciado por una disputa relacionada con una vivienda y, posteriormente, los implicados habrían llamado a conocidos para sumarse al enfrentamiento. La mayoría de los participantes serían de origen pakistaní.

Larrosa ha rechazado frontalmente que este tipo de conflictos se conviertan en una forma habitual de resolver las disputas en la vía pública. «No puedo admitir de ninguna de las maneras que las diferencias se diriman a golpe de bastón en una plaza de la ciudad», ha afirmado. El alcalde también ha reconocido que detrás de estos episodios existen problemas de convivencia y ha apuntado a factores educativos y culturales que, a su juicio, requieren actuaciones que vayan más allá de la respuesta policial.

El Ayuntamiento ha reaccionado además con una decisión inmediata. Larrosa ha acordado con la consejera de Interior, Núria Parlon, adelantar al lunes la Junta Local de Seguridad de Lérida, que contará también con la presencia del nuevo director general de la Policía, Ferran López. El objetivo será analizar la situación de seguridad de la ciudad después de este nuevo episodio.

El alcalde ha insistido en que la investigación y la seguridad ciudadana son competencia de los Mossos de Esquadra, mientras que el Ayuntamiento debe colaborar, proponer medidas y actuar sobre aquellos aspectos relacionados con la convivencia y el uso del espacio público. También ha defendido la mediación y el diálogo como vías para evitar que las disputas terminen recurriendo a la violencia.

Otra grave pelea en agosto

El episodio llega apenas un mes después de otra grave pelea en Lérida. El pasado 15 de agosto, en la zona del Parc sobre les Vies, un enfrentamiento entre grupos de personas acabó con cinco heridos, cuatro de ellos menores, y cinco detenidos inicialmente. En aquella ocasión también se utilizaron armas blancas, bates de béisbol y cinturones. Posteriormente, los Mossos detuvieron a otras siete personas relacionadas con los disturbios.

La sucesión de aquellos incidentes llevó a reforzar la vigilancia policial en la zona y a poner en marcha mecanismos de mediación para tratar de evitar nuevos enfrentamientos. Sin embargo, la violencia ha vuelto a aparecer ahora en otro punto de la ciudad. El propio Larrosa ha desvinculado expresamente la pelea de este miércoles de los altercados de agosto y ha rechazado que pueda hablarse de bandas: según la información que maneja el Ayuntamiento, se trataría de una disputa que comenzó entre dos personas y terminó implicando a sus respectivos conocidos.

El nuevo episodio se produce además en un contexto de preocupación por la presencia de armas en las calles catalanas. Los datos de los Mossos correspondientes al primer semestre muestran que en Cataluña se registraron 68 tiroteos con fuego real entre enero y junio, frente a los 47 del mismo periodo de 2025, un incremento del 45 por ciento. Al mismo tiempo, la Policía catalana ha advertido de la preocupación por la normalización de las armas blancas entre algunos jóvenes.

Las cifras generales de criminalidad, sin embargo, dibujan un escenario diferente: el balance oficial de los Mossos señala que los delitos conocidos en Cataluña descendieron durante el primer semestre respecto al año anterior y que también disminuyeron los robos con violencia. El propio balance policial identifica el narcotráfico como uno de los principales factores relacionados con la proliferación y utilización de armas de fuego.

En Lérida, mientras tanto, el Ayuntamiento vuelve a colocar la convivencia y la seguridad en el centro de la agenda. La reunión del lunes con Interior servirá para evaluar las medidas adoptadas hasta ahora y la respuesta ante unos enfrentamientos que, con apenas unas semanas de diferencia, han vuelto a llevar armas blancas a las calles de la capital del Segrià.