Cartel de la escuela La Bressola en Prada de Conflent, en FranciaWikimedia

Cataluña

La Diputación de Barcelona da 80.000 euros a La Bressola mientras la Generalitat le aporta 800.000

Las instituciones catalanas destinan cientos de miles de euros a una red de nueve escuelas del sur de Francia para mantener el catalán como lengua vehicular

La Diputación de Barcelona vuelve a poner dinero público para sostener La Bressola, la red de escuelas que promueve la enseñanza en catalán en el sur de Francia. La corporación provincial ha concedido este año 80.000 euros a la Associació d’Amics de La Bressola mediante una subvención nominativa y ya prevé mantener la misma cantidad en 2027, si el presupuesto lo permite. La ayuda se enmarca en el compromiso adoptado por las cuatro diputaciones catalanas para el periodo 2025-2028.

Pero los 80.000 euros de la Diputación de Barcelona son solo una parte de la financiación pública que recibe este proyecto educativo. La Generalitat ha destinado 800.000 euros a La Bressola para financiar los gastos de su personal docente correspondientes a 2025, después de incrementar en 150.000 euros la ayuda del año anterior, que había sido de 650.000 euros. El propio Gobierno catalán ha señalado que los 800.000 euros constituyen la mayor cantidad concedida hasta entonces a la entidad.

En total, 880.000 euros procedentes de dos administraciones catalanas en estas dos líneas de financiación. Y no se trata de una red educativa situada en Cataluña, sino de un proyecto desarrollado en territorio francés, concretamente en los Pirineos Orientales.

La Bressola nació en 1976 y cuenta actualmente con nueve centros, unos 1.100 alumnos y alrededor de un centenar de docentes. Su objetivo es utilizar el catalán como lengua de enseñanza, uso y socialización mediante un modelo de inmersión lingüística.

El apoyo de la Generalitat se ha convertido además en una política estable. En marzo de 2025, Salvador Illa anunció el incremento de la subvención de 650.000 a 800.000 euros durante una visita a Perpiñán. La organización había advertido entonces de sus dificultades económicas para afrontar el pago de los docentes.

La apuesta del ejecutivo autonómico ha ido acompañada de una reivindicación política explícita del proyecto. La Generalitat ha declarado 2026 como el Año Bressola con motivo de su 50 aniversario y ha presentado la red educativa como un modelo de éxito para la preservación del catalán. En la presentación de esta conmemoración, el gobierno catalán destacó que el aumento hasta los 800.000 euros era «la cifra más alta» destinada hasta entonces a La Bressola.

La Diputación de Barcelona comparte esta estrategia. Su aportación se justifica oficialmente como una contribución al sostenimiento de la red educativa. La corporación ya había concedido otros 100.000 euros en 2025, según el registro de subvenciones, y en 2026 ha vuelto a conceder una subvención nominativa de 80.000 euros.

El apoyo institucional catalán a La Bressola no se limita, por tanto, a una celebración simbólica por su medio siglo de existencia. Las administraciones catalanas están destinando recursos económicos de manera continuada a un proyecto educativo ubicado en Francia y orientado a garantizar la presencia del catalán en ese territorio.

La cuestión adquiere especial relevancia porque la propia documentación oficial de la Generalitat identifica expresamente las ayudas como financiación de las escuelas de La Bressola en Francia. El Parlamento de Cataluña también ha tramitado iniciativas y solicitudes de información relativas a la financiación con fondos de la Generalitat de los gastos del personal docente de estos centros franceses. Lo han hecho especialmente los grupos parlamentarios de Vox y del Partido Popular.

Mientras la Diputación de Barcelona anuncia que continuará aportando 80.000 euros y la Generalitat ya ha elevado su ayuda hasta los 800.000, La Bressola se consolida así como uno de los proyectos educativos situados fuera de España que cuenta con un respaldo económico más visible de las instituciones catalanas. Una apuesta que las administraciones justifican por la promoción de la lengua catalana, pero que supone destinar fondos públicos catalanes a una red de enseñanza ubicada al otro lado de la frontera.