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Casas, ganado y tierras gratis para los artesanos catalanes que repoblaron Sierra MorenaGenerada con IA

Historia

Casas, ganado y tierras gratis para los artesanos catalanes que repoblaron Sierra Morena

El 10 de junio del 1761 Carlos III firmó una pragmática para la construcción del camino de Andalucía. Un territorio lleno de peligros. Este camino era la línea comercial Cádiz-Sevilla-Madrid, de los barcos que venían de América. Era importante que fuera seguro para el transporte. En el 1766 se negoció con el coronel bávaro Johann Kaspar von Thürriegel para que trajera colonos extranjeros. Ofreció 6.000 colonos alemanes y flamencos católicos, labradores, artesanos jóvenes y de buena salud. Esta propuesta Pablo de Olavide la vio aceptable para repoblar Sierra Morena y los despoblados andaluces entre Córdoba y Sevilla, para la defensa y seguridad de los viajeros del camino de Andalucía.

La propuesta de Thürriegel, refrendada por Pedro Rodríguez de Campomanes, fiscal del Consejo de Castilla, se aprobó por real Decreto el 28 de febrero de 1767. La idea de Olavide al crear estas nuevas poblaciones en lugares donde no hubiera mayorazgos, vinculaciones ni manos muertas, escuelas primarias de asistencia obligatoria, sin labradores que no fuesen ganaderos y viceversa, con viviendas diseminadas por los campos, con molinos, hornos y cuanto necesitase el colono para tomarle apego a la tierra y a la propiedad inamovible e inoculable.

Thürriegel no cumplió con lo acordado. En septiembre de 1767 llegaron los primeros colonos. No eran jóvenes con buena salud. Llegaron ancianos, impedidos, mendigos y enfermos. La higiene brillaba por su ausencia. De los 8.000 colonos que llegaron, la mitad murieron durante los primeros años. Esto supuso que decidieran marcharse de allí. Nuevas Poblaciones estuvo a punto de fracasar. Aunque por contrato se les impedía huir muchos lo consiguieron. Aquella zonase volvía a despoblar. Como que no querían ver fracasada esa empresa, tuvieron que aceptar familias españolas en Nuevas Poblaciones.

Estas empezaron a ser admitidas en 1769. Los nuevos colonos tenían que aceptar, como condiciones para establecer, paga el diezmo de frutos, labrar a pasto, y cada año al menos la mitad alternativamente, vivir en ellas con sus familias, construir una choza o corraliza en el plazo máximo de un año, cercar sus propiedades, no poseer en otras localidades una propiedad superior a 20 fanegas, ser propietarios de un par de bueyes o vacas. En contrapartida solo podrían perder lo que les habían dado en dos supuestos. Si no pagaban los diezmos durante dos años y si durante un año dejaban de cultivar la tierra. Allí llegaron colonos de Valencia, Cataluña, Cantabria, Galicia y de zonas cercanas a Nuevas Poblaciones.

Los privilegios del Fuero les eximían de pagar tributos pecuarios de sangre o bagajes, y los gastos públicos eran atendidos con los diezmos novales, renta de abastos y las propiedades de la extinguida Compañía de Jesús, a excepción de los eclesiásticos y funcionarios civiles, que estaban a sueldo de la Tesorería.

Formaban parte de Nuevas Poblaciones…

• La Carolina, con sus aldeas de Vista Alegre, Fernandina, Isabela, Navas de Tolosa y Ocho Casas.
• Carboneros con la Escolástica, la Mesa y el Acebuchar, Guarroman con las aldeas de Los Ríos, el Altico, los Cuellos, Martínmalo y la del Rumblar, que le estuvo agregada.
• Santa Elena, a unos 12 kilómetros al Norte de La Carolina, al pie de las quiebras de Despeñaperros, con las aldeas del Portazgo, las Correderas, Venta Nueva, Miranda del Ray y el caserío de La Aliseda.
• Al margen del camino de Andalucía y en dirección a Baeza y Úbeda se levantó Arquillos el Nuevo, con la aldea del Porrosillo.
• Dirección a la Mancha y Levante se alzaron Montizon con las aldeas de Venta de Santos y Aldea-Hermosa.
• Aldeaquemada con los núcleos menores de Buenos Aires y Santa Cruz, que se arruinaron.
• Al lado de Castilla se fundó Concepción de Almuradiel.

Formaban parte de Nuevas Poblaciones, situadas en los desiertos de La Parrilla y La Moncloa, que agrupaban en el primer despoblado La Carlota, con las aldeas, San Sebastián de los Ballesteros, Quintana, La Pequeña Carlota, Garabato, Fuentecubierta, Fuentepalmera, con las de la Herrería, Peñalosa, Villar, Ventilla, Ochavillo, Villalón, Gilillos y Fuente-Carreteros. En el segundo despoblado se fundó La Luisiana y comprendía las aldeas del Campillo, Motillos y Cañadarrosal. Cuando quedó instaurado el plan colonizador La Carolina se constituyó en capital. Se creó una subdelegación en La Carlota, cabeza de las colonias de Andalucía.

Por lo que se refiere a Cataluña, los que ahí fueron se instalaron en Sierra Morena. En esta repoblación tenemos que hablar de Antonio de Capmany, que firmó una contrata en 1773 con Olavide. Esta le permitió traer colonos catalanes a Nuevas Poblaciones. No todos llegaron de la mano de Capmany. Algunos, al conocer la iniciativa elevaron un memorial a Miguel de Múzquiz o Pedro Rodríguez de Campomanes para que, si lo consideraban conveniente, los aceptaban como colonos. Uno de los que así actuaron y consiguió ser aceptado fue Pedro Robira de Lérida, que llegó con su mujer y dos hijos. Otra manera era ir directamente, sin elevar ningún memorial, y esperar que la suerte estuviera a su favor.

El contrato de Capmany con Olavide implicaba que debían llegar 12 familias artesanas, con sus herramientas. Una vez ahí se les entregaría una casa, una suela de tierra que tendría cuanto menos cincuenta y seis fanegas, dos vacas, una burra, una puerca de parir y el trigo que necesitasen para sembrar y subsistir durante el primer año. Luego vendrían 6 familias hortelanas. A estas se les entregaría una huerta de ocho o diez fanegas de tierra limpia y desmontada, con agua abundante y noria acabada, en la que poder sembrar las semillas, se les facilitaría un burro, otro pedazo de terra de secano de seis a ocho fanegas para que todos los años pudieran sembrar trigo y cebada. También Olavide le encargó a Capmany que encontrara a alguien que quisiera instalar una fábrica de lienzos pintados y otra de cordellates en La Carolina. Capmany envió a Sierra Morena 30 familias con un coste de 12.000 reales. Capmany llegó a La Carolina, con su mujer, el 16 de junio de 1774.

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