Muerte de un miliciano

Muerte de un milicianoGerda Taro

Historia

La cámara de Gerda Taro desvela quién tomó la foto más famosa de la Guerra Civil

El formato de 6x6 cm revela que «Muerte de un miliciano», firmada como Robert Capa, fue fotografiada por Gerda Taro

Si hay una foto icónica de la guerra civil española es la titulada «Muerte de un miliciano». Fue tomada el 5 de septiembre de 1936, en el término municipal de Espejo. la fotografía mostraba la muerte del miliciano anarquista Federico Borrell García «El Taino». El soldado fue captado por la cámara en el momento mismo en que le golpea una bala. Está vestido con ropas de civil pero con un cinturón de municiones de cuero. Publicada en el número 447 de la revista Vu, el 23 de septiembre de 1936, en un reportaje titulado «Comment sont-ils tombés» (Cómo cayeron) y en Life el 12 de julio de 1937.

La fotografía estaba firmada por Robert Capa. La realidad es que Capa nunca existió, pues era el seudónimo con el que publicaban Gerda Taro y Endre Ernö Friedmann. Con lo cual una de las claves es, ¿quién realizó la foto Taro o Friedmann? En 2025 el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York reveló que esta se tomó con un formato de 6x6 cm. ¿Esto tiene algún significado? El tamaño del negativo es fundamental por lo que comentaremos a continuación.

En octubre de 1939 Friedmann, ante un posible avance del ejercito nazi y la posibilidad de ser detenido y asesinado por ser judío y comunista decidió marcharse a Nueva York. Taro había muerto en España, atropellada por un tanque T-26 ruso, el 25 de julio de 1937. En su estudio parisino Friedmann conservaba 3 cajas con 4.500 negativos de la guerra civil, firmados por Capa, pero que en realidad las fotografías fueron hechas por Friedman, Taro y David «Chim» Seymour. Los negativos los custodió el técnico de Friedman Imre «Chiki» Weisz.

Weiz le entregó las cajas al cónsul chileno Samuel del Campo para que las trasladara al consulado de México en Marsella. La llamada Maleta Mexicana acabó en manos del general mexicano Francisco Javier Aguilar González, embajador de México ante el gobierno de Vichy de 1941 a 1942. Cuando murió, en 1975, las 3 cajas las heredó la tía del director mexicano Benjamín Tarver. Amiga del general, esta se las entregó a su sobrino. En 2007 se depositaron en el Internacional Center of Photography de Nueva York, fundado por Kornél Friedmann «Cornell Capa», hermano de Erdre. El Centro, después de analizar los negativos, concluyó que 2.200 eran de David Seymour, 1.500 de Erne Friedman y 800 de Gerda Taro.

Taro y Friedman llegaron a Barcelona en agosto de 1936. Después de estar unos días en la capital catalana recorrieron los frentes de Aragón, Madrid, Córdoba y Valencia, con pases de prensa de la revista Regards. La fotografía del miliciano muerto se tomó en Espejo (Córdoba). En sus fotografías Friedmann buscaba la acción y el impacto dramático, mientras de Taro se acercaba a la gente con una empatía arrebatadora. Retrataba la crudeza del combate, el rostro de las milicianas, la dignidad de los campesinos, la inocencia interrumpida de los niños y la desolación de los refugiados.

Cuando empezó a coger confianza consideró que debía abandonar el seudónimo Capa y pasó a firmar como Taro Photo, publicando sus fotografías en Ce Soir, Regards, Vu, Zürcher Ilustrierte, Life, Picture Post, y Volksillustrierte. Su valentía en el campo de batalla impresionaba a todos. No dudaba en tumbarse en las trincheras bajo el fuego de mortero, correr entre las ráfagas de ametralladora o subirse a los camiones de transporte. Los combatientes republicanos la apodaron «el pequeño rubio». En julio de 1937 se trasladó a Brunete para documentar la crudeza de los combates, la toma de la ciudad y el contraataque nacional. Sus fotografías captaron el agotamiento de las Brigadas Internacionales, el pánico bajo las bombas y la heroicidad de los soldados en las trincheras. Es en Brunete donde fue herida de muerte, falleciendo en el Hospital de El Goloso en El Escorial.

El punto clave de toda esta historia son las cámaras que utilizaban cada uno de ellos. Al llegar a Barcelona, en agosto de 1936, comenzaron a trabajar con cámaras diferentes. Gerda Taro trabajaba con una Rolleiflex, que había comprado en su etapa en la agencia Alliance Photo. Estas máquinas empleaban película de formato medio tipo 120, de la cual se obtenían negativos cuadrados de 6×6 cm. Aunque proporcionaban una calidad de imagen excepcional, sus dimensiones restaban cierta movilidad en el frente. Friedmann utilizaba una Leica, de la serie Leicas de rosca o Barnack. Estas cámaras utilizaban el estándar de película de 35 mm, formato 135, generando un fotograma de 24×36 mm. Friedmann rechazaba la Rolleiflex por su menor operatividad en situaciones de acción.

El punto de inflexión en la dinámica del tándem tuvo lugar a mediados de febrero de 1937, cuando Friedmann renovó su equipo. Este empezó a trabajar con una Zeiss Ikon Contax II y le cedió su Leica a Gerda Taro, la Leica II modificada al estándar Leica III. Taro abandonó la Rolleiflex y adoptó la Leica de 35 mm. Este cambio le permitió capturar imágenes con mayor dinamismo y cercanía en el campo de batalla, adaptándose plenamente al estilo ágil que definirá el trabajo de ambos.

Pese al dominio de los 35 mm en el fotoperiodismo de trincheras, el formato medio no quedó descartado por completo. A partir de 1938 Friedmann volvió a incorporar una Rolleiflex a su equipo de trabajo. Aunque no era de su agrado para la acción rápida, la reservaba para situaciones más calmadas, como retratos o paisajes, donde la resolución y la riqueza de matices del negativo de 6x6 cm. superaban con creces al formato estándar.

Con lo cual, teniendo en cuenta lo publicado por el Internacional Center of Photography de Nueva York, que el negativo de «Muerte de un miliciano» es de 6x6 cm., que solo la Rolleiflex utilizaba este formato, utilizado por Gerda Taro y no por Friedman, y que estuvo en Espejo (Córdoba), todas las evidencias nos llevan a concluir que esta fotografía, atribuida al seudónimo de Robert Capa, la disparó Gerda Taro el 5 de septiembre de 1936 y no Erdre Ernö Fiedmann.

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