Una persona camina por la calle en el barrio de Canyelles-Nou Barris, a 29 de septiembre de 2026, en Barcelona, Cataluña (España)
Más de 270 litros en un día: el temporal tiene en jaque al sur de Tarragona
La Generalitat levanta a mediodía el confinamiento del Bajo Ebro y el Montsià, pero mantiene restringidos los desplazamientos hasta las 20.00 y avisa de que esta noche volverán las tormentas
Las lluvias torrenciales que golpean el sur de Tarragona desde el jueves al mediodía han provocado este viernes la peor jornada del episodio en las Tierras del Ebro. En algunos puntos han caído más de 270 litros por metro cuadrado. A primera hora de la mañana, unos 157.000 vecinos del Bajo Ebro y el Montsià recibieron en el móvil la orden de confinarse, que se mantuvo hasta cerca de las 13.00. Desde entonces pueden volver a salir, pero hasta las 20.00 solo se permiten los desplazamientos dentro del propio municipio. El plan de emergencias por inundaciones sigue en su fase más alta, porque la lluvia puede volver a arreciar esta noche sobre un terreno que ya no absorbe más agua.
La madrugada fue larga. A las 7.12, Protección Civil envió la primera alerta a los teléfonos de las dos comarcas para avisar de inundaciones importantes. Hacia las 8.30 llegó la segunda, ya con instrucciones de emergencia: no salir a la calle y, si el agua entraba en casa, subir a las plantas altas. La tercera, hacia la una de la tarde, levantó el confinamiento. Aun así, el Gobierno autonómico advirtió de que el peligro seguía siendo «muy alto». Protección Civil pidió no acercarse a ríos, rieras ni barrancos aunque no llueva en el lugar donde uno esté.
La consejera de Interior, Núria Parlon, compareció al mediodía y pidió «mucha prudencia». También recordó que el plan de emergencias sigue activado. «La prioridad es proteger a las personas y minimizar los riesgos mientras se mantenga esta situación meteorológica», afirmó.
L'Ametlla de Mar ha recogido más agua que ningún otro municipio: casi 273 litros por metro cuadrado entre el jueves y el viernes, según los últimos datos de Meteocat. Les Cases d'Alcanar, con 238, Mas de Barberans y El Perelló, con más de 225, han superado también con creces los 200 litros. Más que la cantidad, preocupó la violencia de algunos chaparrones: en Les Cases d'Alcanar cayeron casi 54 litros en media hora, y en El Perelló, cerca de 155 en tres horas.
El agua que bajaba de los Puertos y de la sierra del Montsià llenó los barrancos hasta desbordarlos. En Santa Bàrbara se salió de su cauce el barranco del Pelós. Su alcalde, Josep Lluís Gimeno, aseguró que el desbordamiento se produjo «con una rapidez inusual, en solo 35 minutos». En L'Ametlla de Mar, la crecida del barranco de Galetet acumuló mucha agua entre la calle Major y la plaza del Canó y dañó seriamente una pasarela de madera del sendero GR-92.
Hasta el mediodía, el 112 había recibido más de 500 llamadas por el temporal. Tortosa, con 116, concentró más que ningún otro municipio. Los Bomberos de la Generalitat han atendido más de 240 avisos desde el jueves, casi todos por agua en bajos y en carreteras. Han rescatado a 19 personas que se habían quedado atrapadas dentro de sus vehículos. La consejera, en cambio, habló en su comparecencia de 14 rescates. Por ahora, los servicios de emergencia no tienen constancia de heridos.
En Tortosa, los bomberos desalojaron por la tarde dos edificios del casco antiguo: una veintena de vecinos salieron de uno de ellos y seis más del otro. La alcaldesa, Mar Lleixà, explicó que se estaba valorando si los afectados podían alojarse con familiares o en el centro de acogida del pabellón del Temple. Algunos han ido a hoteles de la ciudad. El ayuntamiento ha decidido mantener cerrados los equipamientos municipales y los colegios hasta la medianoche.
En Ulldecona, los bomberos sacaron a dos personas y dos perros que se habían quedado rodeados de agua sin ningún camino practicable. Cerca de la depuradora del municipio rescataron ilesos a otros seis perros atrapados en un cercado inundado. Los equipos siguen revisando las masías que han quedado aisladas.
La Cruz Roja, Protección Civil y los ayuntamientos han habilitado tres centros de acogida, en Tortosa, Ulldecona y Amposta, para atender a los desalojados y a los conductores que no pueden seguir su viaje. La consejera destacó que la coordinación con los ayuntamientos y la Cruz Roja había sido «clave».
Las comunicaciones siguen muy afectadas. La C-12, la principal carretera de la zona, permanece cortada a la altura de Amposta y entre Tortosa y Roquetes. También hay cortes en varias carreteras locales de Freginals, Ulldecona y Mas de Barberans.
El tren tampoco es una alternativa. La línea R16 de Rodalies no circula entre Tarragona y Ulldecona. Un convoy quedó retenido en la estación de L'Ametlla de Mar, cuyo paso subterráneo se inundó por completo. Renfe mantiene suprimidos los trenes de larga distancia entre Cataluña y la Comunidad Valenciana.
La luz y el teléfono también han fallado. Durante la noche llegaron a quedarse sin electricidad 4.300 usuarios, y al mediodía aún había unos 2.000 en el Montsià y el Bajo Ebro. Ulldecona, Godall y La Sénia se quedaron sin telefonía fija ni móvil, y la Generalitat tuvo que enviar una unidad móvil para dar cobertura básica.
Una docena de municipios de la zona, entre ellos Tortosa, Amposta, Alcanar, San Carlos de la Rápita y Deltebre, han cerrado sus colegios. Ya con el día empezado, el Departamento de Educación extendió la suspensión de clases al Bajo Campo y la Ribera de Ebro. En algunos centros el aviso llegó justo antes del inicio de la jornada, lo que generó malestar entre familias y profesores.
La lluvia ha aflojado esta tarde y avanza de sur a norte, todavía con intensidad débil o moderada en muchos puntos de Cataluña. Meteocat ha alargado el aviso por lluvia intensa hasta la noche y espera nuevas tormentas entre el Llobregat y el Ebro, sobre todo en primera línea de costa. Con los barrancos todavía cargados y el suelo empapado, el peligro sigue siendo alto. La Agencia Estatal de Meteorología prevé que el tiempo siga inestable todo el fin de semana, con chubascos fuertes en Cataluña desde la madrugada del sábado.