La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, es la favorita para encabezar las listas de Frente AmplioEuropa Press

Los datos que sitúan a Ada Colau como la peor alcaldesa de la democracia en Barcelona

Tras la propuesta de Más Madrid para que Colau sea la candidata del Frente Amplio, repasamos los episodios más controvertidos de su mandato en el Ayuntamiento de Barcelona

Este miércoles, Más Madrid ha propuesto que Ada Colau sea la candidata de la coalición de extrema izquierda Frente Amplio de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre.

Tras estas declaraciones y tal y como avanzó El Debate, todo apunta a que será la cabeza de cartel. Repasamos, pues, sus 'grandes obras' al frente de la alcaldía de Barcelona entre 2015 y 2023, una gestión que la situó como la peor alcaldesa de la democracia en la ciudad según una encuesta de ARA/Netquest, con el 50 % de los votos y con más de 40 puntos sobre el segundo alcalde más mencionado.

Lazos con el independentismo

A pesar de que nunca abogó públicamente por la ruptura con España, Colau tuvo muchos guiños con el separatismo durante todo su mandato:

Sin ir más lejos, la exalcaldesa de Barcelona permitió que se pudiera votar en Barcelona en el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, cediendo colegios electorales y demás espacios públicos a pesar de la suspensión dictada por el Tribunal Constitucional.

Además, durante varios años permitió que los lazos amarillos vistieran fachadas y balcones de edificios públicos barceloneses que dependían del Ayuntamiento, y en numerosas ocasiones ofreció declaraciones en favor de los políticos presos a los que ella tildaba como «presos políticos», comprando así el relato independentista.

Urbanismo ecologista

La creación de las supermanzanas, la ampliación de carriles bici y la reducción de espacio para el coche provocaron una fuerte oposición de comerciantes, conductores y algunos grupos vecinales.

Colau siempre sostuvo estas decisiones en favor de su particular lucha contra el cambio climático, pero solo consiguió la imposibilidad de circular en muchas zonas de Barcelona, el aumento del tráfico e incluso luchas judiciales por cambiar el urbanismo a su gusto.

Problemas con la vivienda

Pese a convertir la vivienda en una de sus principales banderas, durante el mandato de Ada Colau los precios siguieron aumentando en Barcelona.

Y es que las medidas que quiso impulsar, en la línea de las que quiere aprobar ahora Sánchez, no consiguieron incrementar suficientemente la oferta y, además, contribuyeron a retraer inversión privada.

Además, a pesar de autoproclamarse como activista en el marco de la vivienda, durante los años que dirigió el Ayuntamiento de Barcelona se produjeron más de 18.000 desahucios en la capital catalana.

Guerra contra el turismo

A pesar de que el turismo representa un 13 % del PIB de Barcelona, Colau fue una de las voces más críticas con el modelo turístico de la ciudad. Sus restricciones a hoteles, cruceros y determinadas actividades turísticas provocaron enfrentamientos con patronales y sectores económicos que la acusaban de proyectar una imagen hostil hacia la inversión.

Además, la fuerte limitación de nuevas licencias para apartamentos turísticos generó conflictos con el sector turístico y empresarial, que consideraba que dañaba una actividad económica clave para Barcelona.

Rechazo total a la monarquía

Más allá de mostrarse abiertamente republicana, la exalcaldesa de Barcelona protagonizó numerosas polémicas con la monarquía.

Nada más asumir la alcaldía, retiró el busto de Juan Carlos I del salón de plenos del Ayuntamiento. Posteriormente, y después de años rechazando la presencia de cualquier imagen del rey, solo una resolución judicial llevó a Colau a instalar una pequeña fotografía de Felipe VI.

Además, la política de extrema izquierda plantó a Felipe VI en el Mobile World Congress de 2021 y 2023, eliminó símbolos monárquicos del espacio público e incluso llegó a apoyar una declaración institucional del Ayuntamiento que reprobaba a Felipe VI.

Otras polémicas

Más allá de estas cuestiones, la etapa de Ada Colau en la alcaldía de la capital catalana estuvo marcada por otras muchas polémicas, como el espionaje a la Guardia Urbana, el tranvía por la Diagonal o el aumento de la delincuencia, que hicieron que se convirtiera en una de las alcaldesas más controvertidas de la historia de Barcelona.