El portavoz de ERC, Gabriel Rufián
Esquerra baraja otras opciones por si Rufián descarta presentarse al 29-N
«Yo quiero representar a Esquerra Republicana [...] Y ojalá ERC también lo quiera», ha publicado Rufián en su cuenta de 'X'
La continuidad de Gabriel Rufián como candidato de ERC a las próximas elecciones generales ya no se da por hecha y las conversaciones con el partido siguen abiertas y en incógnita.
Y es que, según ha podido saber El Debate, desde el entorno de Rufián aseguran que hay voces en el partido que no son partidarias a su reelección como candidato al no ser un hombre de partido ni hacer suficiente hincapié en el independentismo de Cataluña.
Por su parte, Gabriel Rufián ha hecho una declaración de intenciones en un mensaje publicado en su cuenta de 'X' en el que ha asegurado: «Yo quiero representar a Esquerra Republicana».
«Y lo estoy intentando hacer con unas mínimas condiciones», ha dicho. Sin embargo, ha asegurado necesitar de «otras fuerzas de izquierdas y antifascistas porque esto solos no se gana».
«Y lo intentaré hasta el final. Y ojalá ERC también lo quiera», ha concluido para evitar «entrar en ningún culebrón».
Por otro lado, el portavoz adjunto de los republicanos en el Parlament, Jordi Albert, ha iniciado la recogida de avales para formar parte de la candidatura por Barcelona. El diputado necesita el respaldo del 3% de la militancia del Baix Llobregat, su comarca, para poder figurar en la lista.
La dirección de ERC sigue defendiendo públicamente que Rufián es el mejor candidato para encabezar la candidatura al Congreso. Otra cosa es el debate interno. El partido prevé decidir este domingo quién será el cabeza de lista y validar la candidatura completa en el Consell Nacional del próximo 20 de octubre.
El reglamento interno establece diferentes vías para acceder a la candidatura. Para liderar la lista son necesarios los avales del 5% de la militancia, mientras que para formar parte de ella, como pretende Albert, se exige el respaldo del 3% de los militantes de la circunscripción correspondiente. También existe la posibilidad de ser candidato con el aval de un tercio de la Ejecutiva Nacional o de una cuarta parte del Consell Nacional.
La incógnita, por tanto, está ahora en si Rufián mantiene su posición como cabeza de cartel y en cómo encaja en la candidatura el movimiento de Jordi Albert, a menos de dos meses de las elecciones.