El cruasán de mantequilla de MorreigUsuario de google maps

El mejor cruasán de España se hornea en Barcelona

Un obrador de Gràcia abierto hace apenas dos años se impone a 58 artesanos de todo el país en el certamen del Gremio de Pastelería de Barcelona

La pastelería Morreig, situada en la calle Verdi del barrio barcelonés de Gràcia, ha ganado este martes el premio al Mejor Cruasán Artesano de Mantequilla de España, en la decimonovena edición de un certamen organizado por el Gremio de Pastelería de Barcelona. El galardón recae en una pieza de Matthieu Atzenhoffer, uno de los tres socios fundadores del establecimiento, que se ha impuesto a otros 58 artesanos llegados de toda España en una cita que coincide con el 125.º aniversario del colectivo gremial.

Abierta en 2023 por Atzenhoffer, Alba Ruiz Ceamanos y Matt Valette, Morreig se ha consolidado en poco más de dos años como un referente de la bollería y la heladería del barrio. Su apuesta es la de siempre: materia prima de proximidad, paciencia en el obrador y respeto escrupuloso por la técnica, según ha explicado en distintos medios después de ganar su reconocimiento.

Ese respeto viene de lejos. Atzenhoffer se formó en pastelería clásica en Francia y lleva doce años afincado en Barcelona, y su cruasán premiado es puro estilo francés: capas nítidas, alveolado regular, corteza crujiente, interior tierno y un sabor limpio a mantequilla de calidad. «Es muy francés, con capas muy visibles, muy regular y alveolado, crujiente de corteza y tierno por dentro y con sabor de mantequilla», ha explicado el pastelero, que ha revelado el secreto del acabado: una cocción a temperatura más baja y más prolongada, para lograr el punto exacto de textura y aroma.

Las 59 candidaturas se presentaron por la mañana en la Escuela de Pastelería del Gremio, donde cada participante entregó una docena de piezas. Un jurado de profesionales de reconocido prestigio —encabezado por el presidente del Gremio, Miquel Zaguirre, e integrado por pasteleros como Toni Vera, ganador de la pasada edición, Tonatiuh Cortés u Oriol Carrió, junto a la chef Maria Lo y el crítico gastronómico Salvador Garcia Arbós— cata cada pieza de forma anónima y la puntúa sobre 100, con el sabor como criterio rey: 40 puntos, por delante del alveolado y el hojaldrado (15 cada uno), el color, el formato y el acabado (10 cada uno).

La victoria confirma el dominio de la ciudad condal en un certamen de vocación estatal: Barcelona se ha llevado el premio en doce de las diecinueve ediciones disputadas, con nombres consolidados como Hofmann, Oriol Balaguer, Brunells o Mervier Canal, ganador del año pasado.