El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez con el presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa
El laberinto catalán
Rufián y Colau, las pesadillas de Sánchez en su feudo electoral de Barcelona
Los Comunes, como pata catalana del Frente Amplio, no tan amplio como ellos desearían, con Colau en cabeza, Podemos, en Cataluña Podem y la ERC de Rufián competirán con el PSC de Illa y Sánchez por alguno de los 43 escaños que se juegan en Cataluña. Solo la CUP parece que se descolgará de la próxima batalla electoral ante sus escasas opciones de obtener representación.
La fragmentación electoral de la izquierda catalana no es buena noticia para Sánchez y la potencia de sus dos rivales por un mismo espacio tampoco dado que las provincias catalanas son un bastión para el socialismo que el 29 de noviembre no pueden perder si aspiran a retener el poder.
Jordi Hereu, ministro de industria y candidato socialista, por un lado, se verá obligado a competir con Ada Colau, archi conocida y tan detestada por unos como amada por otros. Si la participación de la exalcaldesa, que derrotó a los socialistas en Barcelona dos veces no fuera suficiente problema, otra figura polarizante pero también muy popular como Gabriel Rufián también competirá en el mismo carril que el ministro y exalcalde y la exalcaldesa promotora de flotillas.
Colau, que rápidamente se ha aburrido de no estar en política tras anunciar su retirada tras la derrota electoral en las municipales de 2023, si logra ser encumbrada a ser candidata a la presidencia del gobierno será la cuarta catalana candidata a primer ministro tras los intentos de Miquel Roca, Paco Frutos y Albert Ribera. Cataluña no es tierra de presidentes, ese privilegio hasta ahora es de Galicia, Castilla León, Madrid y Andalucía, pero en todo caso que Colau sea candidata a La Moncloa añade un plus de dificultad a la campaña socialista en Cataluña.
El PSC se agarra a que ser candidata a jefe del ejecutivo no garantiza el éxito. Roca no logró ni un escaño fuera de Cataluña, Frutos obtuvo un resultado irrelevante y Ribera es el que alcanzó la mejor marca de la mano de un catalán.
Rufián se comporta como una vedette y al igual que Jennifer López cierra varias plantas de hotel, pide miles de flores y una marca determinada de agua o Kim Jong-Un viaja con su retrete personal, Rufián se ha puesto estupendo y a pesar de que Oriol Junqueras, su presunto jefe, le ha ratificado él se hace el remolón y pone condiciones y más condiciones para encabezar la lista de ERC. En el partido separatista de izquierdas se han puesto tan nerviosos que varios de sus diputados actuales ya han anunciado su retirada si sigue Rufián dado que le detestan y la dirección del partido separatista ha activado un posible plan b.
No termina aquí la competencia de Sánchez a su izquierda en una comunidad que para él es decisiva para evitar su derrota electoral. Podemos, en catalán Podem, también quiere presentarse y su concurrencia no es anecdótica. La ley orgánica del régimen electoral (LOREG) señala que el umbral para lograr diputados en Madrid y Barcelona es del 3% y eso abre las puertas al partido de la pareja Igleisas-Montero logre representación al congreso por la provincia de Barcelona. Podemos no es un competir fácil para Los Comunes de Colau. En las elecciones europeas Irene Montero logro en Cataluña más votos que los Comunes a pesar de que estos llevaban al amigo de Puigdemont y ex presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, como candidato. La próxima semana Podem celebrará primeras para designar candidato por la provincia de Barcelona.
Ayer sábado en Ferraz y La Moncloa respiraron con cierto alivio ante la decisión de la dirección de CUP de no concurrir a las elecciones generales. El partido de extrema izquierda, filo castrista e independentista, actualmente no tiene diputados en el congreso, pero la legislatura anterior obtuvo dos. Su participaron complicaría aún más el panorama en la muy fragmentada izquierda catalana. La dirección del partido ha sometido a consideración de la militancia la determinación de no tener papeleta en las mesas el 29N y la decisión definitiva se conocerá el lunes al mediodía pero todo apunta a que los 100.000 votos que logro la CUP en 2023 se repartirán entre el resto de las formaciones de izquierda concurrentes a las elecciones.
Sánchez tiene garantizado volver a ganar en las cuatro provincias catalanas, pero lo importante el 29 de noviembre en el resultado catalán estará en detalles como si los Comunes son capaces de retener sus escaños por Gerona y Tarragona que para Sánchez son imprescindibles y tienen un valor de oro si quiere soñar con armar una nuevo Frankenstein y también en la evolución de la oposición. Vox hoy solo tiene escaños por Barcelona y si los logra en Tarragona, donde parece tenerlo garantizado, y en Gerona, donde tiene opciones, será a costa suya o de sus socios. Por su parte el PP sueña con entrar en Lérida y Gerona.