Gabriel Rufián y Pablo Iglesias, en una imagen publicada por Rufián en Twitter
Elecciones 29N
Pablo Iglesias e Irene Montero abrazan el independentismo y pactan con ERC para hundir a Colau y al Frente Amplio
La situación es tan rocambolesca que, dentro del grupo municipal de los Comunes en Sabadell, la quinta ciudad de Cataluña, unos concejales pedirán el voto para Colau y otros para Rufián
Esquerra y Podemos han anunciado los detalles de su acuerdo en Cataluña destinado a hundir las expectativas electorales de los Comunes y su candidata a la presidencia del Gobierno, Ada Colau.
Podemos ha renunciado a un más que posible escaño por Barcelona para unir sus fuerzas con ERC, pero el acuerdo le sale gratis a los separatistas de Rufián y Junqueras, dado que Podemos ocupará el puesto número seis de la lista de ERC por Barcelona. En las elecciones de 2023, la candidatura de Rufián logró 4 escaños por 5 de los Comunes-Sumar.
El objetivo de la pareja dirigente de Podemos, Pablo Iglesias e Irene Montero, con este acuerdo es reducir la representación del llamado Frente Amplio, antes Sumar, aunque eso suponga quedarse sin el 50 % de las posibilidades de Podemos de lograr diputados al Congreso.
Las encuestas señalan que Podemos podía lograr dos escaños, uno por Madrid y el otro por Barcelona. Ahora, al ocupar el sexto lugar de la lista separatista liderada por Rufián, pierden toda opción de tener diputado por Barcelona, aunque es de suponer que dicho sacrificio es bienvenido por la pareja dirigente si eso perjudica a sus excompañeros de los Comunes-Sumar. El pacto entre ERC y Podemos y sus efectos en las expectativas electorales del Frente Amplio y Sumar puede interpretarse como una venganza de la pareja de Galapagar por no permitir que Montero encabezara la lista del denominado Frente Amplio por Madrid.
En las generales de 2023 Sumar-Comuns logro el último escaño de Barcelona con un margen de 7.900 votos así que la deserción de Podemos, que en las elecciones europeas de 2024 obtuvo 93.674 votos por Barcelona frente a los 87.235 de Sumar-Comuns, condena a Colau y su lista a un batacazo electoral.
La candidatura conjunta no dará escaño a Podemos por Barcelona, pero sí restará unos votos clave para la candidatura de Colau, que en todas las encuestas publicadas ya apuntaba a la baja con una caída de hasta cinco de los siete escaños que hasta ahora tenían los Comunes en el Congreso de los Diputados.
El pacto entre ERC y Podemos es un descabello para la candidatura de la activista propalestina y exalcaldesa Ada Colau, y un dolor de cabeza para el PSC, que esta tarde ha aprobado sus listas al Congreso y al Senado con el ministro Jordi Hereu como cabeza de lista al Congreso por Barcelona y la pareja del gran tenedor y polémica Montse Mínguez como candidata número uno por Lérida. Gabriel Colomé encabeza la lista al Senado, donde el PSC concurre en solitario. Los socialistas aspiran a retener los 19 escaños en el Congreso obtenidos en Cataluña y a imponerse de nuevo en las cuatro provincias al Senado, logrando así 12 senadores.
El galimatías de la extrema izquierda catalana es tal que el número seis en la lista de ERC propuesto por Podemos es actualmente concejal de los Comunes en el Ayuntamiento de Sabadell. Alejandra Sandobal, psicóloga y concejal en la capital vallesana, concurrirá como independiente, no con la marca Podemos al lado de su nombre, y bajo las siglas de ERC. En la práctica, Podemos se ha convertido en una fuerza independentista en Cataluña.
La situación es tan rocambolesca que, dentro del grupo municipal de los Comunes en Sabadell, la quinta ciudad de Cataluña, unos concejales pedirán el voto para Colau y otros para Rufián.
Entre las migajas que ERC ha dado a Podemos para lograr que no se presente en Cataluña, se incluye otro candidato por debajo del número 10 en Barcelona y el tercero en la lista de Tarragona. Actualmente, ERC cuenta con un escaño por Tarragona, así que el tercero es imposible que salga elegido.