El presidente de la Generalitat y el ministro de Transportes, esta mañana, en BarcelonaEuropa Press

Cataluña

Puente admite que las elecciones del 29-N pueden retrasar el traspaso de Rodalies

El ministro de Transportes mantiene el objetivo de culminar el traspaso de la R1 antes de final de año

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha defendido este jueves que el traspaso de Rodalies a la Generalitat sigue adelante pese a la convocatoria de elecciones generales del 29 de noviembre, aunque ha reconocido que los comicios pueden «trastocar» el calendario previsto para la línea R1. El Gobierno y la Generalitat mantienen el objetivo de culminar la transferencia antes de que termine el año, pero el propio ministro ha admitido que el proceso todavía depende de cerrar algunos flecos administrativos.

«El 29 de noviembre no se acaba nada. Es un punto y seguido», ha asegurado Puente tras reunirse en el Palacio de la Generalitat con el presidente catalán, Salvador Illa. El ministro ha insistido en que la voluntad del Ejecutivo de completar el traspaso «es irrevocable», mientras que Illa ha sostenido que el proceso «sigue los pasos previstos» y que los compromisos adquiridos continúan vigentes.

Pese a este mensaje de continuidad, la admisión de que las elecciones pueden alterar los plazos introduce incertidumbre sobre una de las principales promesas en materia ferroviaria de ambas administraciones. Puente ha situado la fase actual en la resolución de cuestiones procedimentales, sin concretar qué margen existe para absorber un posible retraso.

Durante la comparecencia, ambos dirigentes también han anunciado que el próximo martes se aprobará el contrato programa de Renfe hasta 2028, tanto en el consejo de administración de la compañía como en el Consejo Ejecutivo de la Generalitat. El acuerdo debe enmarcar la prestación del servicio durante los próximos años, en un contexto marcado por las incidencias y el malestar de los usuarios.

Mejoras que no llegan

Puente ha defendido que Rodalies atraviesa una transformación que afecta a la gestión, las plantillas, las infraestructuras y los trenes. Según los datos facilitados por el ministro, la plantilla ha pasado de 1.319 trabajadores en 2023 a 2.133 este año. El número de maquinistas ha aumentado, por su parte, de 851 a 1.379. El Centro de Gestión Operativa prevé cerrar el año con 111 trabajadores, casi el doble que en la actualidad.

El titular de Transportes también ha reivindicado los 200 millones de euros destinados a obras de emergencia y el aumento del gasto en mantenimiento y seguridad. En cuanto a las incidencias vinculadas a la infraestructura, ha asegurado que pasaron de 630 durante el temporal de enero a 14 en el episodio de lluvias de este otoño.

Sin embargo, el propio ministro ha reconocido que el servicio todavía no alcanza el nivel de excelencia que pretende el Gobierno. Ante las quejas por los retrasos, las averías y las deficiencias en la información a los pasajeros, ha admitido que los usuarios han tenido mucha paciencia y ha asegurado que no les pide más, sino confianza en las medidas en marcha.

«Esto mejorará y cambiará», ha prometido Puente, que ha atribuido parte de las dificultades a que las administraciones quizá no están explicando suficientemente bien el esfuerzo inversor y de gestión. Illa también ha reconocido que Rodalies no funciona todavía al nivel deseado, aunque ha defendido que las actuaciones permitirán avanzar progresivamente.

Los nuevos trenes

La renovación del material rodante tampoco tendrá efectos inmediatos. Puente ha explicado que los nuevos convoyes se encuentran en fase de homologación y ha situado su entrada en servicio en el primer trimestre de 2027. Se trata, ha precisado, de un plazo prudente que las administraciones esperan poder adelantar.

Illa ha hablado de la incorporación de entre 112 y 113 nuevos trenes. Hasta entonces, los usuarios deberán seguir esperando que las mejoras anunciadas se traduzcan en una mayor regularidad y fiabilidad del servicio.