Rocco Buttiglione, Montserrat Nabrera, Josep Maria Castellà y el moderador, diego Giordani, en el acto "Política: ¿por qué y para quién?
Barcelona acoge una jornada de diálogo bajo el lema: «Política: ¿por qué y para quién?»
Rocco Buttiglione, exministro italiano y exdiputado del Parlamento Europeo, junto con Montserrat Nebrera y Josep Maria Castellà, fueron los ponentes de un encuentro que reunió a 140 asistentes
La Asociación Cultural John Henry Newman organizó este jueves en Barcelona el encuentro «Política: ¿por qué y para quién?», una conversación sobre el sentido de la política, sus fundamentos y su responsabilidad al servicio de la persona y del bien común.
La jornada contó con la participación de Rocco Buttiglione, filósofo y político italiano, exdiputado del Parlamento Europeo y exministro; Montserrat Nebrera, profesora de Derecho Constitucional y exdiputada del Parlament de Cataluña; y Josep Maria Castellà, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona y presidente del Club Tocqueville.
El acto giró alrededor de la recreación del sujeto popular a través de la identidad católica, poniendo la identidad integral de la persona como principio y raíz de un modelo de sociedad política que ha quedado tan denigrado en los últimos tiempos.
Buttiglione, cuyo bagaje en política le hace un gran conocedor de ello, puso especial énfasis en partir desde la experiencia y no desde la ideología, pues de esta manera, asegura, las políticas pueden ser efectivas y atender a las necesidades reales del pueblo.
El exministro italiano invitó a entender las razones del otro para generar consenso real bajo una premisa aprendida de su mujer (psicoanalista): «El loco no tiene razón pero tiene razones, hay que entenderlas para ayudarlo».
El encuentro no dejó de lado temas como la defensa de la vida o la construcción de una identidad unitaria. Nebrera y Castellà hicieron un análisis más exhaustivo sobre la situación política actual en España mientras que Buttiglione hizo un balance mayor.
El profesor y filósofo italiano invitó a los oyentes a vivir en sociedad como comunidad, como hermanos, pero siempre al lado de unas raíces cristianas: «No somos hermanos si no hay Padre», esta vez en mayúsculas refiriéndose a Dios y a la unidad en la fe. «Hay que generar una base para ser escuchado», aseguró también.
«El objetivo era generar un espacio de conversación que permita preguntarse si es posible una forma de hacer política que, sin renunciar a principios y convicciones, sea capaz de afrontar la realidad y mostrar un verdadero rostro humano», asegura desde la organización.