El exconseller y eurodiputado electo de Junts, Toni Comín, en la Junta Electoral CentralEuropa Press

El laberinto catalán

El incómodo e irrelevante fin de la fuga de los exconsellers de Junts

Lluís Puig, exconsejero de cultura, y Toni Comín, ex consejero de sanidad, han vuelto a España esta semana tras casi una década huidos de la justicia en Bélgica. Unas decenas de personas recibieron al exconseller Lluís Puig en Terrassa, su ciudad natal. Poco público y mucho político abrazándose y celebrando que ellos, la clase política, se ha otorgado impunidad a ella misma. Puigdemont, aún en Bélgica, habrá tomado nota del poco entusiasmo, menor interés e ínfimo público que rodea el retorno de sus compañeros de fuga.

Durante años los que han visitado a Puigdemont en su guarida de Waterloo le han dibujado una Cataluña expectante de su regreso y pendiente de sus movimientos. Quizás el aterrizaje en el mundo real sea una bofetada difícil para el líder de la formación independentista tan mimada y privilegiada estos últimos años por Cerdán, Zapatero y Sánchez.

El ya retornado Lluís Puig es un personaje prácticamente desconocido para la opinión pública catalana. Fue consejero autonómico brevemente, durante tres meses, antes del intento de golpe de octubre de 2017. Huyó con Puigdemont a Bélgica y los últimos años ha vivido en el Sur de Francia. En unas sorprendentes declaraciones recientes ha reconocido que en los últimos años ha realizado diversas incursiones puntuales en territorio español en La Garrotxa y otros lugares del interior de Cataluña.

Al día siguiente, simultáneamente al regreso de Lluís Puig al parlamento catalán, donde es diputado por Junts, Toni Comín visitaba el Congreso de los Diputados para tomar posesión como eurodiputado. Comín viajó de Bruselas a Madrid, sin pasar por Barcelona, porque este fin de semana quiere hacer un regreso simbólico cruzando a pie la frontera franco-española en La Jonquera.

Comín y todo lo que le rodea genera incomodidad en Junts porque es un apestado debido a que, por un lado, el parlamento europeo mantiene una investigación abierta sobre un caso de acoso sexual y laboral a un asistente de Comín presuntamente perpetrado en la anterior legislatura. Por otra parte, Comín intentó suceder a Puigdemont como presidente del Consell de la República, un artefacto en forma de falso gobierno en el exilio creado por Puigdemont, pero Comín fue derrotado por Jordi Domingo ante acusaciones de uso fraudulento de los fondos del Consell de la República. El mismísimo Puigdemont intervino, entre bambalinas, para evitar la elección de Comín.

El exconsejero, consciente de que es un personaje tóxico, en su toma de posesión del acta de europarlamentario, a la que hasta ahora no había podido acceder dado que no había cumplimentado el paso obligatorio de jurar la Constitución en el Congreso por miedo a ser detenido, sobreactuó prometiendo en nombre del referéndum del 1 de octubre.

Comín será lo que queda de legislatura el único eurodiputado de Junts y en el partido de Puigdemont todos tuercen el gesto ante lo imprevisible de un personaje manchado por las sombras de malversación y abuso. Comín, que antes de recalar en Junts paso por el PSC y por ERC, ahora será miembro del grupo liberal en Bruselas.

Junts fue expulsada de este grupo por los casos de corrupción como el caso Palau o el Caso Pujol, pero tras la desaparición de Ciudadanos del mapa político y con la intervención providencial de la eurodiputada del PNV, también miembro de Renews, los de Puigdemont han sido readmitidos en la familia liberal. La reentre de Junts en los liberales, liderados por Macron, no es cosa menor dado que populares, socialistas y liberales son las tres fuerzas que pactan todas las políticas y cargos europeos. En la anterior legislatura los diputados de Junts constaron como no inscritos. Ahora, con menos efectivos, tendrán más influencia si la ejercen adecuadamente.

Solo Puigdemont tiene pendiente volver a España. Oficialmente la razón de su demora en el retorno es no interferir en la campaña de Miriam Nogueras, candidata a las elecciones generales. El expresidente prófugo ha insinuado que no tomará posesión como diputado en el parlamento catalán lo que abrirá una época de incertidumbre entre los neoconvergentes sobre si Puigdemont debe encabezar la lista independentista en unas elecciones autonómicas de 2028 en las que se batiría, en una difícil contienda, contra Silvia Orriols, Oriol Junqueras y Salvador Illa.