El expresidente catalán Artur Mas, en mayo
Artur Mas afirma que en Vox «sigue vivo el germen del franquismo» y descarta un nuevo procés en Cataluña
El expresidente de la Generalitat ha asegurado también que un gobierno PP-Vox podría reavivar el independentismo
Artur Mas, expresidente de la Generalitat, está mucho más presente de lo normal en lo que llevamos de precampaña, seguramente para echar un cable a Junts, que no tiene muy buenos pronósticos electorales, y este martes ha vuelto a hablar en el programa de La2Cat Cafè d'Idees.
Aliança Catalana
Mas ha centrado buena parte de la entrevista en señalar a Aliança Catalana, agrupación a la que ha tildado de «extrema derecha», por, según sus palabras, «justificar» el voto a Vox en las generales del 29-N, partido al que ha considerado «un germen vivo del franquismo».
Además, ha asegurado que la fomración de Orriols es una agrupación con la que Junts debería hablar para «confrontar modelos y desnudarlos de argumentos. La mayoría de los cuales son falsos o irrealizables». Sin embargo, no ha cerrado la puerta a futuros pactos municipales entre Junts y Aliança: «Cada uno ha de tener libertad».
Descarta un nuevo procés
Otro de los asuntos por los que ha sido preguntado ha sido el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 y la posibilidad de un nuevo proceso separatista en Cataluña. Mas ha descartado que pueda producirse a corto plazo: «No creo que se den las condiciones en estos momentos; hay que aprender de lo que ha pasado».
Además, Artur Mas ha defendido la gestión de Carles Puigdemont tras el 1-O y ha acusado al resto de partidos independentistas por «dejarlo solo»: «Lo que tenía al lado se desmarcó absolutamente e hicieron maniobras para dejarlo bien solo y aislado. Fueron maniobras partidistas y algunas personales», ha afirmado.
El expresidente catalán ha asegurado también que, ante un posible gobierno PP-Vox, «el independentismo se podría reavivar».
Los disturbios en Barcelona
Al ser preguntado por los violentos disturbios en Barcelona el pasado sábado, Mas ha querido desligar los altercados con el aumento de la inmigración y considera que eso sería «estigmatizarla como concepto, y esto es un error».
A pesar de no condenar con rotundidad los hechos, sí ha afirmado que «la inmigración como tal no es un problema pero genera tensiones» e invita a no darle la espalda: «No se puede esconder la realidad como si no existiera, de ahí vienen una parte de los problemas que tenemos», concluía.