Un camión de bomberos en Barcelona, en una imagen de archivo
Cataluña
Los bomberos sufren tres asaltos en cuatro meses en el parque de Montjuïc y roban herramientas de rescate
El CSIF denuncia que los parques de la ciudad carecen de cámaras y alarmas y alerta del peligro de que los equipos hidráulicos sustraídos acaben en manos de delincuentes
Los parques de Bomberos de Barcelona, concebidos para proteger a la ciudadanía en situaciones de emergencia, se han convertido también en objetivo de los delincuentes. El parque de Montjuïc ha sufrido tres asaltos en apenas cuatro meses, con el robo de dos herramientas hidráulicas de excarcelación y la entrada de intrusos hasta la segunda planta de las instalaciones. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia la falta de medidas de seguridad y exige al Ayuntamiento que actúe antes de que se produzca un incidente de consecuencias mayores.
El último asalto tuvo lugar el pasado 16 de octubre y obligó a los propios bomberos de guardia a intervenir para reducir e interceptar a uno de los intrusos, que fue detenido posteriormente por los Mossos de Esquadra. Durante la incursión, los delincuentes robaron una bicicleta, registraron vehículos del servicio y forzaron taquillas personales. Los profesionales encargados de atender emergencias tuvieron que hacer frente así a una intrusión en su propio lugar de trabajo.
El episodio se suma a otros dos robos, perpetrados el 11 de junio y el 11 de septiembre. En ambos desaparecieron herramientas hidráulicas de excarcelación, equipos especializados empleados para liberar a personas atrapadas en vehículos accidentados. El segundo asalto resulta especialmente significativo: según CSIF, los intrusos aprovecharon un acceso cuya deficiencia estructural ya había sido comunicada al departamento municipal de Recursos Materiales y que continuaba sin una reparación definitiva.
La reiteración de los asaltos y el robo de material de emergencia ponen el foco en las deficiencias de protección del parque. Según denuncia el sindicato, la práctica totalidad de los parques de Bomberos de Barcelona carece de cámaras de videovigilancia, alarmas y sistemas eficaces de detección de intrusiones. Una situación que deja expuestos tanto a los trabajadores como a los equipos y vehículos necesarios para intervenir en accidentes y otras emergencias.
Herramientas de rescate al alcance de los delincuentes
La desaparición de las dos herramientas hidráulicas añade un elemento de especial preocupación. No se trata de material ordinario, sino de equipos profesionales con una elevada fuerza de corte y un funcionamiento extremadamente silencioso. CSIF advierte de que pueden utilizarse para forzar vehículos, accesos a establecimientos comerciales o cajas fuertes, por lo que su sustracción trasciende el perjuicio económico para la Administración.
El sindicato alerta del riesgo de que estos dispositivos terminen en manos de organizaciones criminales y cuestiona que unas instalaciones de emergencias puedan permanecer sin sistemas adecuados para impedir la entrada de intrusos.
«No podemos permitir que los delincuentes entren en los parques de bomberos, roben herramientas de rescate y pongan en peligro a los profesionales que deben proteger a la ciudadanía», advierte CSIF. Por este motivo, insiste en que la seguridad de los efectivos no puede depender de intervenciones improvisadas ni de que sean los propios bomberos quienes tengan que enfrentarse a los asaltantes.
La situación plantea, además, un problema de prevención de riesgos laborales. Los intrusos pueden acceder a las instalaciones mientras los efectivos descansan o se encuentran de servicio, con el consiguiente peligro para su integridad física. CSIF recuerda que el Ayuntamiento tiene la obligación de garantizar la seguridad y la salud de su plantilla, conforme a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
CSIF exige vigilancia de la Guardia Urbana
Ante la sucesión de incidentes, el sindicato reclama al Ayuntamiento de Barcelona un plan de seguridad para toda la red de parques, con cerramientos reforzados, cámaras, alarmas y sistemas de detección de intrusiones. También exige que la Guardia Urbana establezca patrullas coordinadas o una presencia estática en las instalaciones mientras no se desplieguen las medidas técnicas, con especial prioridad para Montjuïc.
La tercera exigencia es la convocatoria extraordinaria del Comité de Seguridad y Salud Laboral, con el objetivo de evaluar los riesgos y acordar medidas urgentes de protección.
CSIF reclama una intervención inmediata del consistorio para evitar que se repitan unos asaltos que, además de afectar a la seguridad de los bomberos, han permitido sustraer herramientas destinadas a salvar vidas. Tres incursiones en cuatro meses, dos equipos de excarcelación robados y un parque sin protección suficiente: el sindicato exige que la seguridad de los bomberos deje de depender de la reacción de los propios trabajadores ante la llegada de intrusos.