Rufián y Montero en el primer acto de precampaña juntos, en BarcelonaEuropa Press

El laberinto catalán

Guerra abierta entre ERC y el Frente Amplio

Esquerra liga su suerte a Podemos mientras los Comunes, la marca catalana del Frente Amplio, se retira al Senado en tres de las cuatro provincias catalanas como respuesta al acuerdo PP-Vox

El siniestro ferroviario en Urda (Toledo) ha frenado la precampaña electoral, que, en Cataluña, había empezado con una fuerza inusitada debido a una lucha sin cuartel entre las fuerzas de extrema izquierda que luchan denodadamente para ver quien logra más votos: Ada Colau o Gabriel Rufián.

Las encuestas señalan que Rufián ganará la partida de calle a Colau dado que las predicciones indican que la coalición indepe-podemita podría lograr hasta nueve escaños, dos más de los que tiene actualmente, mientras la candidatura de Colau cae cinco diputados en las predicciones demoscópicas y parecer inevitable que pierda la representación en Tarragona y Gerona, para lograr solo dos escaños.

El sábado de la semana pasada se celebró un mitin conjunto de Rufián e Irene Montero. El lugar elegido fue el distrito de Nou Barris en Barcelona y la ubicación no era casual dado que ahí Colau, ahora candidata de la extrema izquierda a la presidencia del gobierno, había logrado sus mejores resultados.

Posiblemente muchos dirigentes de ERC necesitaron usar el Waze para llegar a ese distrito barcelonés, donde tan poco apoyo electoral tienen. En el mitin, Junqueras y el resto de la dirigencia separatista estaba incómoda en un ambiente donde la lengua dominante era el español y no había esteladas entre el público, que en todo caso era menos del previsto. El plan de Rufián es ganar votos tanto a los Comunes como al PSC mientras la dirección de ERC está preocupada porque creen que la deriva izquierdista de su partido y la falta de ítems separatistas en los mensajes de campaña deja un flanco abierto a Junts.

Por su parte, los Comunes anunciaron el domingo su retirada al Senado en Tarragona, Lérida y Gerona como respuesta al acuerdo PP-Vox que implica la retirada de los populares en Tarragona y Gerona. El movimiento de los Comunes puede favorecer, paradójicamente, a ERC, que defiende un senador en Tarragona, y a Junts, que defiende otro en Gerona.

El acuerdo entre las dos candidaturas de derechas pone en bandeja un escaño para Vox al Senado en Tarragona y, aunque no lo garantiza, ofrece posibilidades de lograrlo en Gerona. La retirada de los candidatos de la activista de la flotilla hará más competitiva la candidatura de ERC en Tarragona y dará más incertidumbre al resultado, creando un escenario abierto en Gerona donde Esquerra, Junts y VOX se disputarán el cuarto senador. En ambas provincias la victoria del PSC está garantizada.

Los Comunes solo se presentarán al Senado en Barcelona, donde en 2023 al Congreso fueron segunda fuerza con 405.003 votos, frente a los 367.519 del PP que ocupó el tercer puesto y los 328.697 de ERC, que quedó cuarta. La victoria, apabullante fue para el PSC con 925.347 votos. Colau podría perder hasta tres escaños de los cinco que ahora tiene en Barcelona, pero no se ha retirado al Senado para no favorecer a ERC, que logró el escaño a pesar de ser cuarta fuerza.

Ha sorprendido que el acuerdo PP-Vox para el Senado no haya incluido Barcelona, como si ha contemplado Valencia, dado que el escaño habría estado al alcance del candidato de la derecha. El PSC, por ahora, mantiene una campaña de tono bajo, con un candidato discreto como es el ministro Hereu, y tras la catástrofe de Urda se verán obligados a replantear una estrategia que se basa en hacer llamamientos para frenar a «la extrema derecha».