Iglesia de Sant Romà de Sau en el pantano de Sau, durante un episodio fuerte de sequíaEuropa Press

Cataluña

Los okupas se hacen fuertes junto al pantano de Sau: «No marcharemos»

La Agencia Catalana del Agua y el ayuntamiento exploran vías para desalojar a los inquilinos ilegales del poblado abandonado

En los últimos meses, como consecuencia de la sequía que ha afectado especialmente a Cataluña, se ha vuelto a ver el pueblo de San Román de Sau, que en 1962 quedó anegado por el agua durante la construcción del pantano que lleva su nombre, y del que habitualmente sólo era posible ver la punta de su iglesia. Una visión fantasmagórica que trae al presente la imagen de un pueblo sumergido que –como Brigadoon– de tanto en tanto surge de las aguas.

De un tiempo a esta parte, no obstante, se ha llamado la alerta sobre una nueva problemática en la zona: un grupo de unos 30 okupas se ha instalado en el poblado de casas abandonadas que se levantaron en los años 50 para albergar a los ingenieros y constructores que debían trabajar en el nuevo pantano. Son casas en las que es peligroso vivir, por su estado de abandono, y que son propiedad de la Agencia Catalana del Agua (ACA).

Aquellas casas se construyeron dentro del término municipal de Vilanova de Sau (Barcelona), pues el de San Román de Sau quedó anegado por el agua del pantano. Las personas que han llegado allí, como okupas, no pueden demostrar ni que sean propietarios, ni que nadie les haya hecho un contrato de alquiler. Desde la ACA aseguran que los inquilinos ilegales deben abandonar el lugar.

Sin embargo, las treinta personas que allí viven reclaman paralizar su desalojo y que les den alquileres sociales. El pasado viernes, según adelantó la edición local de El Nou 9, tres vecinos okupas recibieron una notificación del ACA, para que abandonaran las casas. La respuesta ha sido clara y contundente: «No marcharemos de San Román».

Un poblado abandonado

Las casas de las que hablamos son, en total, una veintena, y también encontramos una iglesia y una piscina. En 2014, la ACA puso a la venta estas casas, pero no se presentó ninguna oferta para su compra. El precio de salida era de dos millones de euros. La agencia explicó en su momento que, teniendo en cuenta que la subasta se cerró sin comprador, el terreno no podría ser rehabilitado.

Vista de algunas de las casas del poblado abandonadoGoogle Maps

En su momento, el consistorio de Vilanova de Sau tenía la intención de utilizar todo aquello como alquiler social y para usos municipales. Esta idea ha quedado paralizada, no sólo porque la ACA no ha contestado, sino por la actual okupación de esas casas. A esto debemos añadir que acondicionar aquella zona y ponerla al día, por lo bajo, costaría unos dos millones de euros. Según consideran los expertos, lo más fácil, teniendo en cuenta el deterioro de esas viviendas, es demolerlas.

El ACA tiene muy claro que ni venta, ni cesión, ni subasta. Su intención es que los tribunales resuelvan una situación que no es ni mucho menos nueva: a pesar de que hay nuevos residentes llegados de Barcelona para instalarse en algunas de las casas vacías, algunas de ellas llevan ya décadas okupadas.

Es el caso de Jasmina, enferma crónica de 64 años que reside allí con su marido, de 70 años, desde hace más de una década, según la Agencia Catalana de Noticias. Estos vecinos consideran que, después de tantos años, tienen unos derechos adquiridos, a pesar de no ser ni propietarios ni tener un contrato de alquiler.