Recreación virtual de la fachada de la nueva Masía
Entre el pasado y el futuro: así quedará la Masía del Barça cuando acaben las obras
Barcelona aprueba la reforma de la Masía del Barça pese a la investigación de Fiscalía
El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado definitivamente el plan especial que permitirá reformar la histórica Masía del FC Barcelona, a pesar de la investigación abierta por la Fiscalía Provincial sobre posibles daños al patrimonio protegido. La votación en el pleno municipal de este viernes concluyó con el respaldo de PSC, Junts y ERC, mientras Comuns, PP y Vox optaron por la abstención.
La emblemática edificación, catalogada como Bien Cultural de Interés Local y conocida originalmente como Can Planes, permanece cerrada desde 2011, cuando las dependencias formativas del club se trasladaron a la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Tras esta aprobación, el inmueble que durante más de tres décadas albergó a figuras como Guardiola, Iniesta y Puyol se transformará en la nueva sede social de la entidad blaugrana.
Alarma vecinal frente a garantías municipales
El proceso administrativo ha estado marcado por la controversia desde que en 2015 el club solicitara licencia para realizar obras mayores en el recinto. Sin esperar los permisos definitivos, la entidad inició trabajos amparándose en un simple comunicado de obras, lo que desencadenó las primeras denuncias vecinales en enero de 2016.
La primera teniente de alcalde, Laia Bonet, ha defendido la aprobación señalando que el expediente «cuenta con un informe favorable del departamento de Patrimonio» y recordando que las irregularidades detectadas años atrás «quedaron concluidas con una sanción que el club pagó». Según el consistorio, el plan actual «no regula la obra ya hecha, sino la restauración y mantenimiento que se podría realizar» en el futuro.
Sin embargo, las asociaciones de Les Corts mantienen que nunca se realizó una verdadera restitución de los elementos dañados durante las intervenciones no autorizadas. Aseguran que en 2022 se produjeron nuevas excavaciones sin licencia en la zona del jardín y del celler, y que las multas impuestas —que sumarían aproximadamente 23.000 euros— no han garantizado la preservación del valor histórico del edificio.
Posiciones políticas divididas
Durante el debate plenario, la concejala de Junts Francina Vila reconoció la importancia de «tener en cuenta los avisos vecinales respecto a la pérdida de elementos patrimoniales» aunque celebró la aprobación de este «proyecto emblemático» que inicia una nueva etapa.
El republicano Jordi Castellana consideró que el plan aprobado representa «una victoria vecinal» frente a la propuesta inicial de 2016, ya que el actual «pone en valor el edificio» histórico que inicialmente quedaba relegado.
Más cautelosa, la representante de los Comuns, Lucia Martín, advirtió sobre la «confusión patrimonial» existente, mientras que el PP, a través de Juan Milián, exigió garantías para la restitución completa del patrimonio, lamentando que fueran los vecinos quienes realizaran «el trabajo que correspondía al Ayuntamiento».
Si el proceso sigue su curso previsto, las obras podrían iniciarse en el tercer trimestre de 2025. Mientras tanto, queda pendiente el resultado de la investigación fiscal, que determinará si efectivamente se produjeron daños irreparables en un edificio que forma parte no solo de la historia del club, sino del patrimonio cultural de la ciudad.