Trípticos que se encuentran en los centros de atención primaria de Barcelona

Cultura de la muerte

La Generalitat financia trípticos en Barcelona que blanquean las secuelas del aborto: «Es muy seguro»

«Más que una opción, abortar es un derecho», rezan los folletos

«Más que una opción, abortar es un derecho». Es el título de un tríptico que se puede encontrar en centros de atención primaria de Barcelona, que está subvencionado, entre otros, por el Ayuntamiento de la capital catalana y también por el Departamento de Salud de la Generalitat. También en la portada, se puede leer: ¿Cómo abortar si eres joven en Barcelona?

¿Y qué es lo que se explica en ese tríptico? Pues de entrada, quién puede abortar y se deja claro que «todas mujeres y las personas gestantes pueden decidir interrumpir el proceso de gestación de manera gratuita en un centro de salud del sistema público». Se deja claro que no es necesario disponer de tarjeta sanitaria y que eso sí, en caso de ser menor de 16 años, se necesita la autorización expresa de los padres o del tutor legal.

Posteriormente, se explican los pasos a seguir: dónde pueden acudir a las mujeres que quieren interrumpir el embarazo y que se pongan en contacto «cuanto antes» con estos servicios; posteriormente se llevará a cabo la primera consulta en la que se «ofrece información, acompañamiento» y, en caso de duda, «ayuda en la toma de decisiones». Posteriormente, ya se haría el aborto, que sería farmacológico o «instrumental» y, finalmente, se haría el seguimiento.

Pero una de las cuestiones que llama la atención del tríptico, es que se asegura que «abortar es muy seguro». Aquí un médico que trabaja en uno de estos centros de atención primaria en los que se encuentran estos folletos, se ha llevado las manos a la cabeza. Recuerda que, como en todos los procedimientos, siempre hay algún tipo de riesgo. Pero el problema, añade, está también en los problemas de salud mental que puede conllevar para la madre. «Casi nunca se explica que puede provocar problemas de ansiedad, estrés o depresión. Eso nunca se les dice, pero existe lo que se llama el síndrome post-aborto», nos explica.

Esta es la información que se ofrece en el tríptico

Y también lamenta que no se den otras alternativas, que no se ofrezca otro tipo de información a estas madres que piensan en abortar. «No verás que haya trípticos sobre asociaciones que ayudan a esas chicas para que sigan adelante, todo tiene que acabar, parece, en la interrupción del embarazo».

Hay que tener en cuenta que Barcelona acabó el 2023 con la tasa de abortos más alta en adolescentes de entre 15 y 19 años desde el 2016. Así lo recoge un informe de la Agencia de Salud Pública, que revela un dato clarificador: de los 576 embarazos en chicas que se registraron en 2023, 469 acabaron en un aborto o en un IVE, interrupción voluntaria del embarazo, como así se define esta práctica en el informe. De esta forma, la tasa se sitúa en 12,8 por 1.000, que es la más elevada desde el 2016, año en el que se registró la misma cifra.

Yendo más al detalle, la tasa media de abortos entre adolescentes en la capital se sitúa en el 10,3, pero esa cifra varía mucho de un distrito a otro. En algunos casos, se llega a multiplicar por tres. Y aquí tiene que ver el nivel socioeconómico, puesto que, cuanto más elevado es, se registran tasas más bajas de aborto. Así, por ejemplo, en Ciutat Vella esa tasa se sitúa en 17,6 por cada 1.000 chicas de 15 a 19 años y en Nou Barris 16,1. En el otro lado de la balanza estarían les Corts, con un 7,3 y Sarrià Sant Gervasi, con un 7,8.